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Caleta Olivia
El día del gastronómico hace referencia a la historia gremial de los trabajadores.
Como cada 2 de agosto desde 1948, hoy se celebra el Día del Trabajador Gastronómico. Ese día, se constituyó la Federación Obrera Argentina de la Industria hotelera (FOAIH), lo que significó que se agruparon todos los gremios de las ramas hoteleras y gastronómicas constituidas en todo el territorio nacional a lo largo de más de 40 años.
Para festejar este día, en varias provincias se suele realizar una comida elaborada para compartir, como por ejemplo un locro, y además, una competencia entre mozos para premiar al que tiene mejor equilibrio para llevar las bandeja durante una carrera.
Con idas y venidas, intervenciones del gobierno y cambios de nombre, la vocación gremial de los trabajadores hoteleros y gastronómicos argentinos lleva más de 95 años de vida.

La historia de la unión
Hacia el año 1904 los trabajadores hoteleros y gastronómicos comenzaron a sindicalizarse en distintas zonas del país por rama de actividad, dando lugar a sindicatos de cocineros, mozos, mucamas, barmans, o por ejemplo, de cocineros, mozos y afines, cuando el gremio agrupaba a varias ramas.
A partir del año 1944, comienza a gestarse un nuevo proceso por el cual, los sindicatos que se habían creado en cada especialidad perteneciente a una misma región, se fueron agrupando para dar así origen a asociaciones de trabajadores de mayor envergadura y con un ámbito geográfico de actuación más amplio.
La Federación Obrera Argentina de la Industria Hotelera (Foaih), obtiene, a través de la Resolución Nº 49/49 de la Secretaría de Trabajo y Previsión de la Nación, la personería gremial que lleva el nº110.
Esta Federación agrupa a todos los gremios de las ramas hotelera y gastronómica que se habían constituido en todo el territorio nacional a lo largo de más de 40 años.
Posteriormente, el 25 de agosto de 1955, la Foaih modifica su naturaleza jurídica, transformándose en un único sindicato denominado Unión de Trabajadores Gastronómicos de la República Argentina (Utgra), cuyos estatutos son aprobados por Resolución Nº 160/55 del Ministerio de Trabajo y Previsión de la Nación, manteniendo la personería gremial Nº 110 que le fuera otorgada de la Foaih.
Con el advenimiento de la Revolución Militar del año 1955, la Utgra pierde su personería gremial. Recién le es restituida por Resolución Nº 13/66 del Ministerio de Trabajo y Previsión de la Nación el 14 de Enero de 1966.
En ese mismo año se produce la llamada Revolución Argentina, cuyo gobierno ejerce una permanente presión sobre la Organización, al bloquear las cuentas bancarias del Gremio.
En 1977 el Gremio es nuevamente intervenido, esta vez por el gobierno de facto.
Esta situación se extiende hasta el 23 de octubre de 1985, oportunidad en que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la Nación, luego de una larga lucha mantenida por los trabajadores para recuperar su Gremio, convoca a elecciones. Mediante el voto democrático la Utgra vuelve a ser dirigida por sus legítimas autoridades
A fines de 1999 vuelve a modificarse el nombre, para pasar a llamarse Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Uthgra), manteniendo su personería gremial.
En 2004, a raíz del crecimiento exponencial de la actividad turística, el estatuto pasa a llamarse Unión de Trabajadores del Turismo Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina.

Trabajador gastronómico
Cocineros, mozos, camareros, bartenders, lava copas, bacheros, encargados de la limpieza, pela papas, corta cebollas, encargados… todos hacen posible que los platos lleguen a nuestra mesa.
En tanto, vale recordar que estos rubros trabajan arduamente año a año por situar a sus ciudades en una verdadera ciudad turística y que deje de ser de paso. Dedicación y aprendizaje. Es un rubro muy interesante, porque el trabajador está constantemente en contacto con viajeros, turistas y muchas veces entabla una relación, lo cual lleva a conocer miles de historias nuevas o anécdotas. Esta profesión pretende dedicación y aprendizaje. Tanto gastronómicos como hoteleros deben abocarse a aprender idiomas lo que les permite dialogar con cada extranjero que llega al lugar, interiorizarse de sus vidas, familias, propósitos por los cuales viajan, entre otras cosas. A través de estas charlas se pueden crear buenas amistades con colegas de turismo y de la gastronomía, como complemento uno de otro.