“Esta ruta debe terminarse para que no haya más víctimas fatales”

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Caleta Olivia
El mal estado de la ruta nacional 3, en el tramo entre Comodoro Rivadavia y esta ciudad no es novedad alguna, aunque ayer el concejal Rubén Martínez y un grupo de colaboradores salieron a tapar y parchar algunos baches a lo largo de la calzada. Según se informó a Diario Más Prensa, el edil y al menos diez personas, entre ellas un pastor taparon baches en tramos entre la zona de La Lobería y Caleta Olivia.
“Esta obra debe terminarse y tomamos la iniciativa, porque estamos muy preocupados por la cantidad de víctimas fatales que se registran desde hace varios meses”, dijo ayer Martínez y a pesar de tener planificada la actividad no dio marcha atrás a pesar de la llovizna en la región.
El edil aseguró que “esta es una de las tantas obras inconclusas y personalmente voy a seguir insistiendo para que se termine. Si tengo que viajar a Buenos Aires a pedir que se reactive, lo haré” dijo y agradeció la colaboración de efectivos del puesto policial de “Ramón Santos”, por “ayudar en el control del tránsito vehicular”.
Sostuvo además que encontraron “baches realmente muy grandes. En algunos tapamos con tierra y en otros cementamos”, señaló y manifestó que “esta tarea no es la solución, pero queremos demostrar que alguien debe hacer algo para evitar accidentes”.

Sobreprecios
En el tramo que une las provincias de Chubut con Santa Cruz no se terminaron los trabajos y hubo sobreprecios millonarios.
Esta obra, en manos de empresarios kirchneristas se convirtió, como con otras obras, en inconclusa. El camino que une Caleta Olivia y Comodoro Rivadavia a través de la Ruta Nacional 3, fue un contrato millonario que aún no se logra avanzar.
Primero fue adjudicada bajo el gobierno de Cristina Kirchner a Lázaro Báez, a quien, por un millonario sobreprecio, la actual gestión le retiró la obra. Pero en la compulsa de precios fue otorgada a Cristóbal López, pese a que por entonces ya se sabía de la multimillonaria evasión del Zar del Juego con la AFIP. Pero ahora, con el empresario en desgracia, la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) se rescindió el contrato por «abandono de obra», con multas por $ 35,7 millones al dueño del Grupo Indalo.
Fue considerada un “emblema de la corrupción”. Uno de los 52 contratos que el gobierno de Cristina Kirchner le otorgó a Lázaro Báez, preso por lavado de dinero.
Se trata de un contrato organizado en tres tramos, que estuvo en manos del Grupo Austral ocho años: durante ese período sólo avanzó un 37%, pero el empresario K cobró un sobreprecio superior al 300%, según el informe de Vialidad Nacional.
La obra que incluye tres tramos sobre la Ruta Nacional 3, conocida como la Autovía Caleta Olivia – Comodoro Rivadavia, fue la primera que el actual Gobierno le rescindió al titular de Austral Construcciones.
El proyecto original tuvo un costo de $ 674 millones y pese al poco avance, las dos constructoras de Lázaro Báez que ganaron la licitación, recibieron $ 2.892 millones: un 329% más que el valor original.
Vialidad Nacional llamó a licitación pública en julio de 2016 con un presupuesto global de $ 1.964 millones. En la nómina de las empresas que ofertaron, estuvo CPC, propiedad de Cristóbal López. La firma licitó por un valor $ 1.569.507.193, uno de los valores más bajos, lo que lo posicionó primero en el ranking de las oferentes y terminó ganando la obra.

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