Buenos Aires
Es un tramo de la Ruta 3 en Santa Cruz que los Kirchner le dieron a Lázaro Báez y nunca la terminó a pesar de los sobreprecios. El rol de Cristóbal López.

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La obra abandonada de la Ruta Nacional 3 en la Provincia Santa Cruz que nunca terminó Lázaro Báez ni Cristóbal López. Foto Emmanuel Fernández .

Organizada en tres tramos, en aquella licitación como en cada apertura de sobres, sólo participaron empresas del mismo holding, el Grupo Austral propiedad de Lázaro Báez. Desde entonces, la obra nunca se terminó y la Justicia la calificó como un “emblema de la corrupción”, al determinar que con un avance promedio del 37% el sobreprecio abonado rondó el 300%. La obra fue rescindida en 2016 por el gobierno de Cambiemos y en la compulsa de precios se impuso CPC SA de Cristóbal López. Corrió igual suerte: un avance que no superó el 5% y le dieron de baja a la adjudicación.
La Ruta 3, uno de los principales corredores del país, cuenta con un tramo en estado ruinoso desde hace más de doce años.
Se trata de la obra que abarca un total de 66 kilómetros y conecta el norte de Santa Cruz con el sur de Chubut.
Ese camino conecta al polo petrolero de ambos distritos que a su vez comparten el Golfo San Jorge. Por allí transitan camionetas, camiones, todo tipo de vehículos vinculados a la actividad hidrocarburifera, el corazón de las dos provincias. Por eso ese tramo de la ruta es tan importante.
Su relevancia no es menor: tiene más de 7.000 vehículos por día, un 30% de los mismos son camiones con maquinaria pesada petrolera.
El resto son autos que muchos viajan diariamente entre ambas ciudades. Allí se circula por cornisas y atraviesa radas con un agravante, hay en esa zona constantemente vientos cruzados de más de 50 km/h. El hecho de que la obra no se haya concluido, teniendo en cuenta estos factores, ha generado múltiples accidentes, gran parte de ellos con saldos fatales.

Proyecto
El proyecto nació bajo el gobierno de Néstor Kirchner, responsable de lanzar la primera licitación en 2006, los otros dos tramos fueron adjudicados durante la presidencia de Cristina Kirchner.
El ganador en todas las instancias fue el mismo: Lázaro Báez. Hace catorce años que esa obra está incluida en el presupuesto de la Dirección de Vialidad Nacional (DVN) y nunca se concluyó.
La obra que incluye tres tramos sobre la Ruta Nacional 3, conocida como la Autovía Caleta Olivia – Comodoro Rivadavia, fue la primera que el gobierno macrista le rescindió al titular de Austral Construcciones.
El proyecto original tuvo un costo de $ 674 millones y con un promedio del 37% de realización, el Gobierno de Cristina Kirchner terminó pagando a dos constructoras de Lázaro Báez $ 2.892 millones: un 329% más.
El cálculo realizado entonces, fue que si la obra continuaba en manos del Grupo Austral -favorecido con el 11,4 % del presupuesto general de Vialidad los últimos doce años- se iba a terminar costando $3.000 millones, por la redeterminación de sus costos aplicados.
Entonces, Vialidad Nacional llamó a licitación pública con un costo global de $ 1.964 millones.
En la nómina de las empresas que ofertaron, CPC, propiedad de Cristóbal López, con un presupuesto de $ 1.569.507.193, uno de los valores más bajos, lo que lo posicionó primero en el ranking de las oferentes y terminó ganando la obra.

Sin avances
Pero en 2018, la DVN determinó que en manos de CPC, la obra tenía un avance del 3%, y decidieron rescindirle la obra a Cristóbal López.
El argumento principal fue por “abandono de obra” y se le descontaron de las certificaciones de obra multas por incumplimientos de plazos por más de $ 35,7 millones, correspondientes sólo al tramo Comodoro Rivadavia – Caleta Olivia.
Se buscaba evitar que el costo de obra supere los $3.000 millones. Aún continúa inconclusa.
La actual gestión de Alberto Fernández va a re licitar este contrato junto con otros 269, que según la información oficial se encontraban detenidos cuando asumió la gestión y en los que había una deuda de 18.600 millones de pesos, “lo que representa el 21% del total de las erogaciones anuales de Vialidad Nacional”, explicaron fuentes oficiales a Clarín.
Así, realizarán en tres tramos también una nueva compulsa de precios para finalmente concluir con una obra licitada hace más de catorce años.
Aún no se oficializó el monto por el cual se relanzará la obra, pero según los cálculos que deben contemplar la inflación anual, los costos de la obra detenida, superará ampliamente los $ 2.000 millones, “lleva dos años de paralización y eso encarece la reactivación, más el mantenimiento, la inflación”, indicaron fuentes del Gobierno a Clarín.
Este contrato es una de las 51 licitaciones investigadas en el juicio contra Cristina Kirchner, acusada de haber favorecido a Lázaro Báez con contratos “de forma irregular”, según la Justicia. (Fuente: Clarín. Por Lucía Salinas)