El presidente Javier Milei se pronunció por primera vez sobre la masiva marcha LGBT+ que tuvo lugar en Argentina en respuesta a sus controvertidas declaraciones en el Foro Económico Mundial de Davos. En un intercambio en redes sociales, Milei afirmó que la comunidad LGBTQI+ había sido “usada” por sectores políticos adversos, y defendió su discurso, alegando que el video que circuló con sus comentarios había sido editado para manipular su mensaje.

“Me apena mucho que hayan sido usados por las basuras del partido del Estado mediante un video que fue editado”, expresó Milei en la red social X, en respuesta a un usuario que le consultó sobre la manifestación. Esta declaración se produce un día después de que miles de personas se reunieran en diversas ciudades del país para protestar en contra de su discurso, en el que vinculó la ideología de género con la pedofilia, afirmando que “en sus versiones más extremas, la ideología de género constituye lisa y llanamente abuso infantil”.

La marcha se organizó como una reacción directa a sus palabras, que causaron indignación en la comunidad LGBT+ y sus aliados. Aunque el presidente intentó desestimar el impacto de la manifestación, su vocero, Manuel Adorni, había afirmado previamente que se trataba de “los mismos de siempre, con sus mentiras renovadas”. Adorni también respondió a un tuit de la expresidenta Cristina Kirchner, quien criticó a Milei por su postura sobre los derechos de la comunidad, defendiendo al gobierno y acusando a la oposición de haber dejado a gran parte de la población en la pobreza.

La controversia se intensificó cuando Milei, en su discurso en Davos, cuestionó severamente las políticas relacionadas con la identidad de género, sugiriendo que se estaban dañando irreversiblemente a los niños a través de tratamientos hormonales y cirugías. Estas declaraciones provocaron una ola de rechazo en la sociedad, que culminó en la marcha del sábado, donde los manifestantes exigieron respeto y derechos para la comunidad LGBTQI+.

A pesar de la presión social, Milei y su círculo cercano han intentado minimizar la relevancia de la marcha, sugiriendo que representa solo a un pequeño sector de la población. Sin embargo, la masiva participación en la manifestación indica que el descontento es más amplio y refleja un creciente rechazo a la retórica del presidente.

Mientras tanto, Milei también abordó la cuestión del cepo cambiario, afirmando que en 2026 “no habrá más CEPO”, aunque no ofreció detalles adicionales. Esta declaración se suma a un contexto de incertidumbre económica en el país, donde la gestión de Milei enfrenta críticas tanto por su enfoque en temas sociales como por su manejo de la economía.

En este panorama, la estrategia del gobierno parece centrarse en deslegitimar las protestas y mantener una narrativa que refuerce su base de apoyo, a pesar de las crecientes voces en contra de sus políticas, especialmente en lo que respecta a los derechos de las minorías. La situación plantea un desafío significativo para la administración de Milei, que deberá navegar un clima social cada vez más polarizado mientras intenta implementar su agenda política.