
El presidente argentino Javier Milei se distanció el domingo de un presunto escándalo relacionado con criptomonedas, luego de que surgieran informes que indicaban que empresarios intentaron “vender acceso” al líder antes de que estallara la controversia. Según los reportes, los fiscales están preparando una investigación para determinar si Milei incurrió en fraude, asociación ilícita o incumplimiento de deberes al elogiar la criptomoneda $LIBRA el mes pasado en redes sociales.
La situación se complicó cuando el valor de la criptomoneda se disparó y luego se desplomó, lo que llevó a Milei a eliminar su publicación de apoyo horas después, admitiendo que había cometido un error. Economistas argentinos, especialistas en criptomonedas y figuras políticas de la oposición criticaron al presidente, quien se autodenomina “anarcocapitalista” y es economista de formación, señalando que el activo digital podría ser un fraude o un esquema Ponzi. La revista Forbes ha calificado el escándalo como el “robo de criptomonedas más grande de la historia”.
El New York Times informó que un consultor de criptomonedas estadounidense y un socio argentino de Milei intentaron “vender acceso al presidente” durante una conferencia en Argentina el año pasado. Sin embargo, no hay evidencia de que Milei estuviera al tanto de estas propuestas, según el diario.
En una entrevista con el canal de televisión LN, Milei desestimó la acusación como “chismes de peluquería” propalados por “personas malintencionadas que tal vez querían tener la reunión y no la tuvieron”. También criticó al Times, tildándolo de “anti-Trump” y “muy alineado con el Partido Demócrata”.
Milei ha expresado su apoyo a su homólogo estadounidense Donald Trump y a su principal asesor, Elon Musk, incluso obsequiándole a Musk una motosierra en la Conferencia de Acción Política Conservadora el mes pasado. El presidente dijo que han surgido acusaciones “muy serias” desde que estalló el escándalo y que está “esperando a que el sistema legal termine su trabajo” para “ir tras los periodistas que han mentido, difamado y calumniado”.
El líder libertario afirmó que publicó sobre la criptomoneda porque le dijeron que era “un instrumento” para financiar “a personas que trabajan como programadores en inteligencia artificial y desarrollo de software”. Cuando surgieron sospechas sobre el esquema, decidió eliminar la publicación, argumentando que su conocimiento en economía no se extendía a las criptomonedas, las cuales describió como “hiper sofisticadas”.
Milei trató de distanciarse de la crisis, afirmando que no era “un problema para mí ni para mis funcionarios”. Mauricio Claver-Carone, enviado especial de Trump para América Latina, declaró el sábado a la cadena CNN que habría “investigaciones legales” sobre el escándalo, las cuales esperaba que proporcionaran una “buena lección” para que Milei recibiera “mejor asesoría”. Por su parte, la ex presidenta argentina y figura de la oposición, Cristina Kirchner, ha calificado a Milei de “estafador de criptomonedas”, y los parlamentarios de la oposición anunciaron que iniciarían procedimientos de juicio político en su contra.
El futuro político de Milei parece incierto en medio de estas acusaciones y el creciente descontento en la oposición.


