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Cañadón Seco
El presidente de la comisión de fomento de Cañadón Seco Jorge Soloaga presidió ayer por la tarde la remodelación del Centro Comercial, acompañado por miembros de su Gabinete, propietarios de los negocios que comprenden ese sector y vecinos en general.
Se trata de la construcción de veredas, rampas de acceso, adecuación de instalaciones, colocación de columnas de iluminación y obras complementarias en la manzana principal del Centro, lo cual demandó una inversión de 3.016.091 pesos.
Tras el corte de cintas, el comerciante Sergio Sampaoli manifestó que “fuimos los convidados de piedra en los tiempos de YPF porque tuvimos que pagar siempre los servicios de agua, luz y habilitaciones, pero nunca se nos prestó ningún beneficio, es decir éramos concesionarios de YPF y teníamos las obligaciones de los ypefianos pero nada a nuestro favor”.
“Por ello hoy vemos con gran alegría lo que hace Jorge por Cañadón y por nosotros los comerciantes, que pasamos de ser el ultimo orejón del tarro a ser protagonistas. Es la primera vez que tenemos veredas decentes, iluminación y plantas, realmente debo decir que es un lujo caminar por acá”, por ello pidió a todos los presentes un fuerte aplauso para la actual gestión comunal.
En tanto, Daniel Dacal como miembro de la comisión y vecino del pueblo recordó a los primeros comerciantes de Cañadón Seco, entre ellos Marta Alonso, Mariano Alonso, Javier Nieto, al señor Rivera y a la gente de la cooperativa de YPF que con mucho esfuerzo trabajaba y hacía cosas por Cañadón, tras lo cual agradeció a Soloaga por todas las obras que está haciendo por la localidad.

Implicancias
Por su parte, el presidente de la comisión de fomento expresó que “es una obra de gran envergadura, no solo por la implicancia histórica, cultural y económica que representa, sino porque a través de ella se demuestra el respeto hacia los comerciantes históricos del pueblo”.
“Lo importante es el reconocimiento del trabajo permanente a lo largo de estos años hacia quienes pusieron gran parte de su vida en el desarrollo comercial de nuestro pueblo. Es el valor, más allá de los materiales de construcción, a la gente de nuestro pueblo. Estas no son promesas sino obras concluidas, porque ‘obras son amores y las demás son razones’”, destacó.
Asimismo recordó que “aceptamos las críticas constructivas y también las destructivas, las que vienen con espíritu de construcción y las que se hacen con mala fe; pero realmente llenó de indignación que alguien diga que habíamos hecho una obra porque teníamos un acuerdo, un contubernio, o algo así con los comerciantes de Cañadón, como si nuestros vecinos comerciantes fueran capitalistas concentradores de riquezas, resulta tan mediocre y estúpida esa caracterización porque se trata de nuestros vecinos comerciantes históricos que viven el día a día con esfuerzo, trabajo y mucho sacrificio y ésta obra histórica está dirigida a toda la comunidad, para el mejoramiento de la estética y la seguridad de nuestra gente ”, concluyó con el aplauso sostenido de todos los presentes.