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Caleta Olivia
El Día Mundial del Trastorno Bipolar se conmemora el 30 de marzo, fecha del cumpleaños del pintor Vincent Van Gogh, quien fue póstumamente diagnosticado de padecer probablemente un trastorno bipolar.
El trastorno bipolar representa un desafío inmenso para quienes lo sufren, pero también para sus familias, la comunidad y los profesionales que los tratan. Es una enfermedad del cerebro, crónica y típicamente cíclica, que se expresa con cambios de ánimo inusuales y frecuentes. Quienes la padecen, a veces se sienten muy eufóricos o hiperactivos, y en otras ocasiones muy tristes o deprimidos. Además de provocar cambios en la energía y el comportamiento de las personas.
“Actualmente, la atención a los pacientes ha mejorado considerablemente, los psiquiatras tenemos mejor formación, mejores herramientas y sabemos cómo abordar problemas específicos de la enfermedad de forma más adecuada”, afirma el doctor Raúl Sánchez, psiquiatra, especializado en trastorno bipolar. Por consecuencia, agrega el especialista, se ha podido mejorar la calidad de vida tanto de los pacientes como de sus familias y entorno.
Además, Sánchez enfatiza en lo fundamental que es mejorar el conocimiento que tienen los pacientes de su propia enfermedad, el autocuidado de la salud resulta un pilar fundamental al apoyo médico, ayudándoles a detectar los síntomas; que el medio laboral los acoja y otorgue la protección necesaria; y que las propias familias tengan mayor conocimiento respecto a cómo actuar ante los episodios de crisis y ayudar a llevar una mejor vida al paciente.

Recomendaciones
Algunas recomendaciones para ayudar a una persona que sufre trastorno bipolar:

Tener paciencia
Animar a su amigo/a o familiar a hablar y escucharlo/a atentamente
Ser comprensivo respecto a sus cambios de estado de ánimo
Hacer que su amigo/a o familiar participe en actividades que le agraden
Recordarle que es muy posible que mejore con el tratamiento adecuado
Ayudarle en aspectos prácticos, como el tener su medicación, recordarle o acompañarle a los controles médicos

Conciencia
Las organizaciones internacionales están colaborando para promover la conciencia mundial sobre el trastorno bipolar.
Cada 30 de marzo se conmemora el Día Mundial del Trastorno Bipolar, designado por parte de la Sociedad Internacional de Trastornos Bipolares (Isbd, por sus siglas en inglés).
El trastorno suele detectarse entre los 15 y los 20 años, pero puede presentarse a cualquier edad. Incluso también se habla de desorden bipolar pediátrico, registró AIM.
“El trastorno bipolar es una afección psíquica que se presenta con fluctuaciones del estado de ánimo de tal intensidad que va desde la euforia a la depresión. Estas fluctuaciones son persistentes y tiene que alcanzar una magnitud determinante”, explicó la médica psiquiatra Liliana Oubiña, quien preside la Fundación Bipolares Argentina (Fubipa) en Córdoba.
Entre las causas, los investigadores incluyen tanto factores biológico-genéticos (hereditarios) como ambientales (estrés), que cuando se presentan en conjunto producen la aparición de la enfermedad. El desorden es causado por un desequilibrio bioquímico en el cerebro, una falla en neurotransmisores como la noradrenalina y la serotonina, que conducen mensajes en el cerebro. Por eso, es necesario un tratamiento farmacológico además de psicoterapia y grupos de ayuda. El objetivo de este día es generar conciencia mundial sobre los trastornos bipolares y eliminar el estigma social asociado a la enfermedad.
Según la Organización Mundial de la Salud, es la sexta causa de discapacidad en el mundo.
Estos episodios, que pueden llegar a requerir hospitalización, interfieren de forma significativa en la vida cotidiana del paciente y en su entorno, y tienen una importante repercusión en su salud, relaciones personales, funcionamiento y calidad de vida.

Desafío
El trastorno bipolar representa un desafío inmenso para quienes lo sufren, pero también para sus familias, la comunidad y los profesionales que los tratan. Es una enfermedad del cerebro, crónica y típicamente cíclica, que se expresa con cambios de ánimo inusuales y frecuentes. Quienes la padecen, a veces se sienten muy eufóricos o hiperactivos, y en otras ocasiones muy tristes o deprimidos. Además de provocar cambios en la energía y el comportamiento de las personas.