info

Buenos Aires
Un 16 de mayo de 1986, el Consejo Superior de las Fuerzas Armadas Argentinas condena a los mandos militares que tenían responsabilidades durante la guerra de Las Malvinas: Arturo Lami, Leopoldo Galtieri y Jorge Anaya.
Se dieron penas de entre 8 y 14 años de cárcel para los jefes argentinos de la guerra.
El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas argentinas comunicó el 16 de mayo de 1986 de forma oficial a los miembros de la Junta Militar que decidió y condujo la guerra de las Malvinas el fallo del juicio seguido en su contra por el tribunal militar. El entonces comandante en jefe del Ejército de Tierra y presidente de la nación, general Leopoldo Galtieri, fue condenado a 12 años de prisión; el ex jefe de la Armada almirante Jorge Anaya, a 14 años, y el que fuera comandante de la Fuerza Aérea brigadier Arturo Lami Dozo, a sólo ocho años. Los tres jefes, considerados responsables directos de la invasión, que costó a Argentina más de 1.000 muertos y unos 3.000 millones de dólares (en aquel momento) de pérdidas, fueron expulsados de las fuerzas armadas, y sus familiares recibieron una pensión mensual como si hubieran muerto, aunque no “en acción de guerra y por la patria”, sino de forma natural. Los detenidos ya conocían la sentencia desde hace casi un mes, cuando fueron informados por los actuales jefes de sus respectivas armas.

Más acusados
El diario El Pais de aquella fecha publicó: “Los otros 13 acusados, entre los que se encontraban el ex gobernador militar de las islas general Mario Menéndez y el teniente de navío Alfredo Astiz, que se entregó sin combatir en las islas Georgias del Sur, serán absueltos o sancionados con penas disciplinarias menores, pero con prisión o pérdida del grado o de la condición militar.
De acuerdo con las últimas reformas que el Gobierno civil realizó del Código de Justicia Militar, la llamada causa Malvinas debe pasar ahora a la Cámara Federal, y el fiscal, general Héctor Canales, está obligado a apelar la sentencia. En caso de ser confirmadas, los veredictos serán luego firmados por el presidente Raúl Alfonsín, en su condición de comandante en jefe de las fuerzas armadas”.