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Helsinki
Unos 50.000 soldados apoyados por considerables medios materiales inician el jueves en Noruega las mayores maniobras militares de la OTAN desde la Guerra Fría, una demostración de fuerza que irrita a la vecina Rusia.
El ejercicio Trident Juncture 18, que se realiza hasta el 7 de noviembre, tiene como objetivo entrenar a la Alianza a acudir en ayuda de uno de sus miembros.
Se trata de “demostrar la capacidad de defensa de la OTAN frente a cualquier adversario” afirmó el almirante estadounidense James Foggo, comandante jefe del ejercicio.”No apunta a ningún país en particular”, agregó. Pero Rusia está en todas las mentes, tras haber llevado a cabo las mayores maniobras militares de su historia, en septiembre en Extremo Oriente.
”Rusia no supone una amenaza militar directa para Noruega” subraya el ministro noruego de Defensa, Frank Bakke-Jensen.

”Pero en una situación tan compleja como la de hoy (…) un incidente podría muy bien incrementar la tensión en el Norte, y deseamos preparar a la Alianza a evitar cualquier desgraciado incidente”, explica a la AFP.
El presidente estadounidense Donald Trump ha añadido tensiones al amenazar el lunes con reactivar la carrera armamentística, dos días después de haber retirado a Estados Unidos del tratado sobre armas nucleares de alcance medio (INF), firmado con Rusia en 1987.

Respuesta rusa

Aunque las maniobras se efectúan a respetuosa distancia de la frontera ruso-noruega, de 198 kilómetros en el Artico, Moscú ya expresó su irritación.
Al margen de Trident Juncture 18, Estados Unidos y Gran Bretaña intensifican sus despliegues en este país escandinavo para acostumbrar a sus tropas al gran frio. Unos 700 marines estadounidenses llegarán de forma rotatoria a territorio noruego a medio plazo.
”Los principales países de la OTAN incrementan su presencia militar en la región, cerca de las fronteras de Rusia”, denunció la portavoz de la diplomacia rusa, Maria Zajarova, quien criticó este “tintineo de armas”.
Ello conducirá a “desestabilizar la situación política y militar en el Norte y a un aumento de las tensiones”, agregó la portavoz, que prometió “medidas necesarias de respuesta”.
Bajo la presidencia Vladimir Putin, el ejército ruso ya ha reforzado considerablemente sus medios en el Ártico, con nuevas bases aéreas, radares y sistemas antiaéreos instalados.
La Flota del Norte, espina dorsal de la Marina, recibirá cinco nuevos barcos de guerra, otros cinco de apoyo y 15 aviones y helicópteros antes de fin de año, según el ministro ruso de Defensa, Serguei Shoigu.
”Del lado ruso, el dispositivo militar vuelve a ser más o menos lo que era en la Guerra Fría” analiza para la AFP François Heibsbourg, de la Fundación para la investigación estratégica (FRS). “Y también la OTAN retorna a los mismos dispositivos”, agrega.
Sin embargo Trident Juncture 18 “no tiene nada de desestabilizador”, opina el experto.

Miles de hombres

Las maniobras, que congregan a 29 países miembros de la Alianza Atlántica, a los que se suman Suecia y Finlandia, son imponentes dada su magnitud: los 50.000 soldados estarán apoyados por 10.000 vehículos, 250 aviones y 60 barcos, entre ellos un portaaviones de Estados Unidos.
”Los ejercicios terrestres se realizarán a 1.000 km de la frontera con Rusia, y las operaciones aéreas a 500 km. Rusia no tiene razón para sentirse inquieta” afirmó el general noruego Rune Jakobsen.
Han sido invitados dos observadores rusos y un bielorruso.
Para desplegarse a las maniobras, el contingente británico realizó un periplo terrestre de cinco días. “Ello demuestra (…) a nuestros aliados de la OTAN que el ejército británico está dispuesto a atravesar Europa si es necesario” indicó su portavoz, el mayor Stuart Lavery, a AFPTV.