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Río Gallegos

Makenke” significa “los nuevos” en lengua tehuelche. Y son 50 kilómetros del litoral marino costero convertidos en un Parque Nacional en el Corredor de la Ruta Azul.
Para los guías del corredor de la Ruta azul, la importancia es que en los cincuenta kilómetros costeros, Parque Nacional Marino Costero protege entre muchas especies, una colonia de elefantes marinos.
El litoral marino costero de Santa Cruz en la Patagonia Argentina es una región atractiva por su naturaleza y por sus historias de navegantes, piratas y corsarios de hace tres siglos, además de los pioneros e inmigrantes que tallaron el suelo con la producción lanera y petrolera.
La costa se dibuja y desdibuja a un lado de la ruta Nacional 3 que integra el Corredor Turístico de la Ruta Azul en San Julián y es imperdible una cita obligada en el camino hacia el sur, rumbo a Puerto Santa Cruz y un poquito antes de llegar a la localidad de Comandante Piedra Buena, donde existe un mirador que invita a estirar las piernas y ver algo único en América: El Gran Bajo de San Julián.
Se trata de una depresión endorreica (un bajo sin salida) donde si uno accede por caminos naturales que llevan hasta la laguna del carbón a unos 18 kilómetros de la cinta asfáltica, alcanza la superficie sólida de sal que marca el registro más profundo bajo nivel del mar: 105 metros.
Para los guías expertos, si uno lleva un reloj de péndulo, en ese punto se registra la mayor fuerza de gravedad y el reloj adelanta automáticamente 24 segundos por día, comparado con uno igual pero que se encuentre a nivel del mar, por ejemplo, en Buenos Aires.

Bajo
A simple viste se nota el bajo que se extiende hasta el horizonte cercano. Pero, además, esta zona ha despertado desde siempre un gran interés geomorfológico y paleontológico porque aquí se encuentran importantes cantidades de restos macro y micro fósiles.
Esta “perla” es apenas una de las razones que marcan la importancia de la región y que ostenta el Parque Interjurisdiccional Marino Costero Makenke, de Puerto San Julián.
El área protegida abarca 71.271 hectáreas junto con el Mar Argentino donde hay colonias de lobos marinos de un pelo y de dos pelos, pero son los elefantes marinos lo novedoso en la región.
Lo cierto es que la Argentina desde 1934 ha sido la pionera en áreas protegidas de América Latina y el territorio santacruceño el que cobija más áreas protegidas del país.

El Parque Nacional Makenke, técnicamente es “Parque interjurisdiccional” porque su manejo es conjunto entre la Administración de Parques Nacionales, la provincia de Santa Cruz y el municipio de Puerto San Julián.
Para la visión común del mundo sobre la protección de áreas naturales, el mar es uno de los recursos menos cuidado.
El Parque Nacional “Makenke” suma en Santa Cruz junto con “Isla Pingüino” en Puerto Deseado y “Monte León” en Puerto Santa Cruz son parte de la contribución Argentina a la red global del Programa Marino de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Pero lo colosal es que se protege la riqueza del Mar Argentino en sus más de 1.180.800 hectáreas (1,18 por ciento del total), teniendo en cuenta otro parque marino costero chubutense .
El área que cubre el Mar Argentino está considerada uno de los sistemas relativamente bien conservados del planeta.
Porque sostiene grandes pesquerías, entre ellas, la del calamar, el langostino, la merluza, el abadejo y el róbalo por lo que las áreas protegidas se las compara con una “nursery”. También preserva las rutas migratorias de fauna marina que incluye a la ballena Franca Austral, los albatros, pingüinos.
La franja marino costera protegida es la zona donde muchas especies anidan y se reproducen y en el caso del langostino por ejemplo cumple su ciclo vital para ir mar adentro cuando crece donde es pescado. Toninas overas, orcas, el gatopardo (tiburón comedor de otros tiburones) y dentro de la ecoregión que representa el mar Argentino se atribuye a su biodiversidad unos 122 peces cartilaginosos y unas 400 especies de peces óseos.

Quienes eligen el Corredor Turístico de la Ruta Azul, sobre la RN 3, a la altura de San Julián van a recordar la estancia Makenke, que pertenece a la familia Costilla y en sus costas, pobladas por las colonias de elefantes y lobos marinos además del cormorán gris considerado en peligro de extinción, se extiende a unos 45 kilómetros en línea recta al sur de Puerto San Julián, justamente hasta el “Bajo de San Julián.
Desde allí y siguiendo otros 35 kilómetros paralelos a la costa hay acantilados de 140 metros de altura. Donde la meseta se exhibe y se apoya sobre el mar.