cuadernos

Buenos Aires
La causa de los cuadernos de la corrupción podría sumar un nuevo arrepentido. En la parte del expediente que investiga presuntas maniobras de lavado de dinero del entorno de Daniel Muñoz – ex secretario de Néstor Kirchner-, Carlos Gellert pidió que se le tome declaración como imputado colaborador, según confirmaron fuentes judiciales a Clarín.
Con la participación de unas veinte personas, Daniel Muñoz habría montado un circuito para crear empresas, comprar y vender inmuebles y transferir dinero a cuentas en varios países. Esta parte de la investigación avanza con un nuevo testimonio que busca sumarse a los arrepentidos de la causa.

La asociación ilícita de la cual -según la Cámara Federal porteña-, la jefa fue Cristina Kirchner, contó con una compleja estructura que tuvo como protagonista al ex secretario privado de Néstor y Cristina Kirchner Daniel Muñoz, y que se habría utilizado para la exteriorización de fondos que provendrían del dinero ilícito que se cobraba a empresarios contratistas del Estado.
Parte del dinero proveniente de los ilícitos perpetrados por la asociación ilícita -y que según la causa de los cuadernos de las coimas fueron recibidos por Daniel Muñoz-, se puso en circulación en el mercado con el fin de aparentar un origen lícito.
Siempre según lo establecido en el expediente, de dichas maniobras participaron el ex secretario de Néstor Kirchner, su ahora viuda “Carolina Pochetti, Sergio Todisco, Elizabeth Municoy, Carlos Cortez, Peral Puente Resendez, Carlos Gellert, Víctor Manzanares, Sergio Dorf, Marcelo Danza, Osvaldo Parolari, Marcelo Danza, Campillo y su sobrino Gastón Campillo, Antonio Gugino, Rubén y Leonardo Llaneza, Elba Municoy y Mauro Profético”.En este contexto, Carlos Gellert pidió ser el nuevo arrepentido en la causa. Aún falta que el juez Claudio Bonadio homologue -o no- el acuerdo que Juan Manuel Campillo (ex secretario de Hacienda de Santa Cruz), quien busca acogerse al régimen del imputado colaborador.
Según fuentes judiciales, su confesión aún no convence al magistrado y se encuentra bajo “verificación de información brindada” por el ex funcionario K.
Carlos Gellert como los demás investigados en esta parte de la causa, está acusado de haber “realizado diferentes transacciones comerciales de las que se destaca la constitución de empresas y la compra de inmuebles a nombre de éstas, operaciones que no se condicen con la capacidad económica de aquellos”.Entre 2010 y 2015, Muñoz habría constituido en el exterior “quince empresas a nombre de terceras personas de su círculo.
Doce de estas firmas fueron dirigidas por Todisco y Municoy, que entonces estaban casados. Las empresas son: Succesfull, Harbor Golden Inc, South Golden Inc, Lizer investments LLC, Mother Queen Inc, North Golden Inc, First All Inclusive, Ocean Silver Of South Florida Inc, Dream Golden Enterprises Inc, Municoy International Properties Inc.
Después de 2015, cuando Municoy y Todisco se separan, en nueve de estas sociedades asume Perla Puente Resendez, cónyuge de Carlos Gellert, detenido recientemente y quien es hijo de Blanca Blanco, la ex diputada nacional y ex esposa de Daniel Peralta, entonces gobernador de Santa Cruz. Blanco es a su vez tía de Carolina Pochetti.Según la acusación de los fiscales Carlos Stornelli y Carlos Rívolo, Gellert fue un “nexo para que Puente Resendez asuma la dirección de aquellas empresas” usadas en el exterior para mover dinero y adquirir propiedades, todo a “los efectos de que sea más difícil descubrir el origen de los fondos, habiéndose detectado operaciones y transferencias vinculadas a las firmas aludidas”.
La Justicia determinó que todas estas personas -a través del conjunto de firmas- buscaron “ocultar el origen ilícito del dinero” y para ello “habrían comprado un total de 16 inmuebles a nombre de dichas empresas”.
Catorce de las propiedades se encuentran en Miami y las dos restantes en Nueva York.
Todas estas operaciones demandaron un desembolso de 53.174.700 dólares.
Cuando se dio a conocer la investigación conocida como los Panamá Papers, Puente Resendez “se desprendió de gran parte de las propiedades adquirida” a través de un grupo de firmas vinculadas a Daniel Muñoz. Movió en dichas operaciones más de 23 millones de dólares.

Parte del dinero investigado se movió, indicaron los fiscales, a través de Osvaldo Parolari y Marcelo Danza con la firma Golden Black Limited y Old Wolf (controlante del resto de las sociedades), radicadas en Islas Vírgenes Británicas y junto a Todisco, compraron propiedades por 15,5 millones de dólares.
Sucede que en Golden Black Limited habrían figurado como titulares Daniel Muñoz y su viuda Carolina Pochetti, según determinó la Justicia.
Y la acusación relata que Parolari y Todisco “concurrían juntos al domicilio de Muñoz en Capital Federal, a fin de retirar el dinero ilícito con el objeto de concretar las operaciones inmobiliarias y remitirlo al exterior a través de diferentes agencias de modo ilegal”.

Direccionamiento
Según explicaron los representantes del Ministerio Público Fiscal, la re conducción de los fondos se hizo a través de la adquisición de otros inmuebles, operaciones de las que participó Elba Municoy, interviniendo “en los fondos ilícitos adquiridos por Elizabeth Municoy”. Esta maniobra se replicó en varios casos con las personas involucradas en esta parte de la causa.
Por ejemplo, la empresa Iñaki Saizarbitoria Esq PA, recibió una transferencia de 2 millones de dólares proveniente de una cuenta a nombre de Todisco radicada en la Banca Privada de Andorra.
La operación estaría vinculada a la adquisición de un inmueble en Miami. Tiempo después, esa empresa transfirió 400.000 dólares a Todisco.
Esta operatoria se repitió con otras personas del entorno de Muñoz: Héctor Llaneza y Cortez serían directivos de New Dreams LLC constituida en Florida, que libró tres cheques a favor de Todisco para el pago del alquiler de un inmueble en Estados Unidos. Todos ellos usaron diferentes cuentas radicadas en el exterior para la triangulación de fondos.