alquileres

La disposición, viene después de mucho tiempo a implementar nuevas normas de contrato y cambia muchas de las prácticas que se venían realizando a la hora de alquilar un local o vivienda.
Este hecho no es menor teniendo en cuenta que, en el país, hay mucha gente que no ha llegado a la casa propia y depende de los alquileres para vivir.
“El cambio con la nueva ley de alquileres no es algo menor y tarde o temprano, eso impactará en los precios”, dijeron algunos referentes de inmobiliaria.
En Caleta Olivia, fue consultado por Más Prensa, Néstor Vizgarra, gestor inmobiliario de la firma “Bienes Raíces” y expresó que “hay mucho temor por parte de los propietarios, inclusive por parte de los inquilinos también”.
“Yo creo que es una ley que no está favoreciendo a nadie, si bien es bastante equitativa por un lado, el tema de la facturación y de la presentación por parte de los inquilinos de las facturas ante la AFIP genera un gasto que, por supuesto, lo va a terminar absorbiendo el inquilino”, dijo en relación al registro del contrato que establece esta nueva ley de alquileres.
Se establece que el locador debe declarar el contrato ante la AFIP, bajo pena de las sanciones establecidas en la ley 11.683 de procedimiento fiscal (multas). En el supuesto que se inicien acciones judiciales el juez interviniente debe informar al organismo recaudador la existencia del contrato previo al traslado (notificación) de la demanda. Esta modificación resulta llamativa.
Primero, porque la AFIP ya tiene facultades para crear un registro de este tipo e imponer sanciones a quienes no cumplan con el régimen informativo. Segundo, porque si lo que se busca es agilizar los procesos judiciales (como parece indicar la introducción de otras modificaciones por esta ley), no se ve de qué manera la obligación de los jueces de notificar a la AFIP -previo traslado de la demanda- podría ayudar.
“Ese costo es un costo alto porque cuando uno se inscribe, aparte del tema de la inscripción que es un monotributo, lo mínimo que se puede hacer, ya tiene un costo importante, además tiene el 7,5% que se paga de ingresos brutos, y por cada factura 7,5% termina siendo de incremento mínimo, mas el contador que va a tener que pagar el propietario, entonces esos gastos se van a trasladar”, explicó Vizgarra y por ello destacó: “con lo cual el único perjudicado va a ser el inquilino”.
Por otro parte los propietarios están temerosos ante la implementación de qué va a pasar con los contratos ya activos, que hoy están vigentes. “Porque si tiene que pagar, si tiene que hacer toda esa erogación sobre un contrato que ya es viejo, de un año o mas de un año, inclusive antes de que entrara en vigencia esta ley, si le hacen una quita del 12 o el 13% sobre lo que ya está cobrando que es poco, porque la inflación se la degradó, se le va a complicar”, comentó y opinó que “quienes deben renovar ahora, están diciendo no, prefiero tenerlo vacío, prefiero no alquilar antes que estar perdiendo plata o estar corriendo un riesgo distinto al que se tiene en este momento”.
Los propietarios y las inmobiliarias se encuentran en un periodo de expectativa. Viendo que es una ley que en este aspecto no favorece ni al inquilino ni al propietario, Vizgarra dijo que “creo que se va a terminar corrigiendo la ley o se va a terminar aplicando de distinta manera; y si no deja de tener vigencia, por lo menos alguna cosa se va a corregir, porque el perjudicado es el más débil, siempre el hilo se corta por lo más delgado y el gran perjudicado va a ser el inquilino”.
Los contratos que están en vigencia en Capital Federal, tienen un aumento del 62% y muchos llegan al 90%.
“Es una locura que no se va a poder sostener en el tiempo. Cómo haces para incrementar un 90%- cuestionó – lo más probable, como lo que ha sucedido por la pandemia, y más que veníamos de un año complicado”.

Ventas

En Caleta Olivia, en cuanto a la venta de inmuebles, Vizgarra dijo que “hay mucha oferta y no hay absolutamente nada de demanda”.
“Hay muchísimas casas, de muy buena calidad, que están en venta”, comentó ante la consulta, y en su mayoría son inmuebles que quedan tras la decisión de muchas familias de irse de la ciudad.
Por otro lado criticó que tampoco hay una política de préstamos por parte del estado y bancos que favorezcan la inversión en este tipo de venta. “Conseguir alguien que quiera invertir ese dinero, cuando no hay un préstamo hipotecario, no hay un Procrear, no hay nada que genere movimiento financiero, es muy difícil”, y agregó que “hoy los préstamos tienen tasas altísimas, son prácticamente impagables, aparte en un medio donde la incertidumbre es importante”.
“Es cuestión de esperar, soy optimista al respecto, y pienso que a mitad de año debe haber algún tipo de movimiento”, manifestó Vizgarra.