La gran farsa

Un día de la memoria con muy poca memoria y mucho relato

La inauguración de un busto del fallecido Néstor Kirchner como un homenaje a su supuesta trayectoria en defensa de los Derechos Humanos, no podría definirse solo como “cuestionable” sino que también podría calificarse como una “afrenta” a aquellos verdaderos luchadores por la libertad y la defensa de las instituciones democráticas, quienes en muchos casos perdieron la vida o pasaron sin un merecido reconocimiento.

Pero el Kirchnerismo no solo esta acostumbrado a “hacer desaparecer” la historia que no le conviene, sino que además abusa de un relato permanente para “apropiarse” de causas legítimas y hechos de la historia que jamás protagonizaron.

Claramente el acto oficial realizado en  la rotonda de la avenida Mitre en intersección con Tierra del Fuego, Berezoski y Don Bosco, encabezado por el Intendente Fernando Cotillo junto al presidente del HCD Concejal Miguel Troncoso ideológo de la develación del busto, el Secretario General del Sindicato de Petroleros Jerárquicos José Lludgar, la diputada por Municipio Liliana Toro, demás ediles, secretarios comunales y militantes puede calificase como “un gran fraude”.

La verdad inocultable

En principio a ningún santacruceño debe escapar que el “Lupo” como siempre se lo conoció en la Provincia, “jamás” en toda su vida política como intendente de Río Gallegos y luego como gobernador, protagonizó, impulsó o apoyó la causa de los derechos humanos, al punto de ni siquiera haber querido recibir a las Madres de Plaza de Mayo cuando era Jefe Comunal de la capital provincial, mientras mantenía una “muy buena” relación con miembros de las Fuerzas Armadas destacadas en esa ciudad.

Pero esto no es anecdótico sino que muestra una personalidad “acomodaticia y oportunista” en su incipiente carrera política. Pero no mucho antes ya había mostrado esta faceta, cuando luego de 1976, tras el “Golpe de Estado” ya en Río Gallegos, él y su esposa Cristina Fernández – actual vicepresidente de la nación – comenzaron a “amasar” una fortuna aprovechando la tristemente célebre Circular 1050 del Banco Central, con la cual el estudio jurídico de los Kirchner ejecutó y acumuló 22 propiedades de vecinos sin recursos para retener sus viviendas. Muchas de estas propiedades aun son administradas por la inmobiliaria de Máximo y de “bochi” Sanfelice, hoy aun investigado por supuestos actos de corrupción. 

Mientras aprovechaba esta “herramienta legal” de la Dictadura, y ascendían como un Estudio Jurídico “exitoso”, se negaron sistemáticamente a presentar recursos de “Habeas Corpus” en casos de “desaparición forzada” de civiles; tal vez para no “molestar” a sus amigos militares en el Poder.

Años más tarde, Cristina mintió ante medios de prensa españoles (diario El País- entrevistada por el periodista Carlos Cué) diciendo que se habían mudado junto a su marido a Río Gallegos porque “en Santa Cruz no había desaparecidos”. Con esta frase intentó justificar su inacción y la de Kirchner, ante los atropellos de los Derechos Humanos en Santa Cruz. Hay que mencionar que estos Amparos (Habeas Corpus) permitían proteger a los ciudadanos ante una “detención arbitraria” por parte de las Fuerzas Armadas o de Seguridad, situaciones que eran corrientes en la Santa Cruz de aquellas épocas. A su vez, queda claro que lo que dijo la actual vicepresidente en esa entrevista es mentira ya que según registros oficiales ( Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación – Registro Unificado de de Víctimas de Terrorismo de Estado RUVTE ) hubo comprobados nueve santacruceños “detenidos desaparecidos” y al menos dos casos de desaparición forzada en territorio provincial. Pero nuevamente esta actitud de “mirar para otro lado” haya sido una manera de no incomodar a las autoridades militares que por esos años “mandaban” en Santa Cruz. Un párrafo aparte merece la actual gobernadora Alicia Kirchner que fue funcionaria de alto rango (Subsecretaria de Accion Social) en el gobierno de facto, y “colaboracionista” hasta el último día de la Dictadura.

Propagando la mentira

Como repetía el ideólogo de la propaganda Nazi, Joseph Goebbels, “miente. miente, que algo quedará”. Así. la “mentira” de la supuesta épica Kirchnerista a favor de los Derechos Humanos, prevalece sostenida por actos como el de ayer en Caleta Olivia. Tal vez por ignorancia de la historia, o por servilismo, obsecuencia o conveniencia, los funcionarios son los propagadores de este relato falso.
Otra opción es que, del mismo modo que el fundador de su espacio político, estos funcionarios busquen al “apropiarse” de causas nobles y legítimas, algún rédito político, y tal vez económico.

Esto es más que evidente con el verdadero “negocio” que se hizo con los Derechos Humanos durante las presidencias de los Kirchner, en donde tras apropiarse de “banderas que jamás habían levantado” construyeron un aparato que permitió generar millonarias “cajas” para la política.

Una afrenta a la verdad

“Los hechos son sagrados, las opiniones libres”, es la frase que inmortalizo el periodista Charles Prestwich Scott, hace un siglo atrás y que sintetiza tanto la necesidad de libertad de opinión y pensamiento como la necesidad de respetar la historia.

Ayer en Caleta Olivia y en un acto similar encabezado por Alicia Kirchner en Río Gallegos se pretendió ocultar, tapar la historia, mientras se enunciaban mentiras.

Pero por la memoria de los muertos, desaparecidos y víctimas de la dictadura que los Kirchner apoyaron, usaron en beneficio propio para enriquecerse y luego, años mas tarde defenestraron para cubrirse con un manto de impunidad que les permitiera hacer negocios con lo mas sublime que tiene sus ciudadanos ( sus derechos), no nos dejemos engañar. Lo de ayer fue una gran  e inescrupulosa farsa que es una afreta a los verdaderos luchadores por la libertad y la democracia.