
En un contexto de tensiones comerciales y políticas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reafirmado su decisión de no otorgar excepciones a Argentina en el aumento de aranceles del 25% sobre el acero y el aluminio. Esta medida, anunciada durante la firma de órdenes ejecutivas, representa un desafío significativo para el gobierno argentino liderado por Javier Milei, quien se encuentra en busca de oportunidades comerciales en Washington.
El Contexto Comercial
La balanza comercial entre Argentina y Estados Unidos ha sido históricamente desfavorable para el país sudamericano. Según datos del INDEC, en 2024, Argentina logró un superávit comercial de $228 millones, una anomalía atribuida a la recesión económica y la caída del 27.9% en las importaciones desde Estados Unidos. Sin embargo, en la última década, el saldo comercial ha sido claramente negativo, lo que coloca a Argentina en una posición de debilidad frente a las nuevas restricciones impuestas por Trump.
Impacto en las Exportaciones Argentinas
La decisión de Trump afectará las exportaciones argentinas en aproximadamente $600 millones, un golpe duro para empresas como Aluar, que destina cerca del 40% de su producción al mercado estadounidense. Desde la implementación de cuotas de exportación en 2018, las ventas de acero y aluminio han disminuido en cerca de $1,000 millones. La incertidumbre sobre si los nuevos aranceles se aplicarán además de las cuotas existentes añade una capa adicional de complejidad para los exportadores argentinos.
Los industriales temen no solo por la caída en las ventas hacia Estados Unidos, sino también por un posible “efecto desvío”, donde productos importados, especialmente de origen chino, inundarían el mercado local debido a la dificultad de acceder al mercado estadounidense.
Las Aspiraciones de Javier Milei
A pesar de este panorama adverso, Javier Milei ha manifestado su intención de negociar un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, una propuesta que ha suscitado escepticismo entre economistas y diplomáticos. El exembajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello, ha señalado que es poco probable que dicha negociación se materialice, dado que Trump prioriza la producción nacional y no ha mostrado interés en abrir el mercado estadounidense a productos argentinos.
Analistas como Patricio Giusto han coincidido en que las economías de ambos países no son complementarias, lo que dificultaría la creación de un acuerdo beneficioso para Argentina. La competencia directa en sectores clave como la agricultura y la industria refuerza esta percepción.
Conclusión
La decisión de Trump de no otorgar excepciones arancelarias a Argentina pone de manifiesto las dificultades que enfrenta el país en su búsqueda de una mayor integración comercial con Estados Unidos. Mientras Javier Milei se prepara para su viaje a Washington y busca abrir nuevas puertas para la economía argentina, el camino hacia un acuerdo de libre comercio parece lleno de obstáculos. La falta de complementariedad entre ambas economías y las prioridades de la administración Trump complican aún más las perspectivas de éxito en este ámbito. En este escenario, Argentina deberá replantear su estrategia comercial y buscar alternativas que fortalezcan su posición en el mercado global.
