Los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano no bajaron al recinto e hicieron fracasar la sesión preparatoria en el senado de la Nación.
Muchos fueron los rumores y trascendidos previos a este hecho inédito – nunca en los últimos 40 años no se realizó la sesión preparatoria – pero la decisión de los legisladores que responden al gobernador Claudio Vidal, se da en un contexto en donde la provincia y la Nación mantienen una tensa relación por temas centrales como la partida de YPF de los yacimientos de la zona norte de Santa Cruz, y las últimas novedades sobre la transformación de Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCRT) en una sociedad anónima. 
La “caída” de la sesión, en donde se debía resolver sobre las autoridades de la Cámara Alta y reorganizar las presidencias de las Comisiones, se podría leer como un mensaje de los santacruceños que hasta el momento venían trabajando junto al denominado sector “dialoguista” de la Cámara; no obstante, hay algún antecedente de la “agenda propia” y sin “alineamiento automático”.
Esto ocurrió cuando la misma dupla de legisladores llamó a no dar quorum para la votación de la Ley Ómnibus, aunque finalmente votaron afirmativamente en general, pero se retiraron del recinto cuando se trató en particular.
En cuanto lo ocurrido en la tarde de lunes, no generaría mayores inconvenientes en el funcionamiento de la Cámara Alta, ya que el artículo 5 del Reglamento del Senado, determina que la mesa de conducción de la Cámara queda automáticamente ratificada si a la fecha de vencimiento de sus mandatos el cuerpo no ha elegido nuevas autoridades.
Si bien desde el oficialismo afirman que el fracaso de la sesión no implica ningún contratiempo político, no dejaron pasar la oportunidad para señalar a los “responsables”. Esto ocurrió cuando una vez que la vicepresidente Victoria Villarruel dio por levantada la sesión, el peronista salteño Juan Carlos Romero – aliado del Gobierno – pidió la palabra para afirmar que “la ausencia de los dos senadores de Santa Cruz ha impedido obtener el quórum para esta sesión” y aclarar que las autoridades continuaban con sus mandatos prorrogados.
Tras la fallida sesión, se confirmaron las autoridades y de este modo, el presidente provisional y segundo en la línea sucesoria presidencial, Bartolomé Abdala (San Luis), continuará en el cargo. La vicepresidencias seguirán en manos de la kirchnerista Silvia Sapag (Neuquén), de Carolina Losada (UCR-Santa Fe) y de la peronista cordobesa Alejandra Vigo (Las Provincias Unidas).

Contexto y especulaciones

Por los pasillos de Senado todas son versiones que nadie confirma pero que todos repiten.
En general, todos mencionan al gobernador Vidal como el responsable de esta “jugada” en una suerte de demostración de fuerza, para que el gobierno de Javier Milei no desprecie a esta pequeña pero determinante bancada sureña.
Hay que recordar que los apoyos de Carambia y Gadano fueron claves desde que la expulsión del entrerriano Edgardo Kueider redujo a 38, apenas uno por encima del quórum, los senadores que no responden al kirchnerismo y de los que se ha valido el oficialismo para aprobar proyectos en la Cámara alta.
Esto es así porque si bien la sesión se levantó con 36 senadores presentes, es decir uno menos que el quórum necesario para habilitar la sesión, el desbalance lo habían determinado los senadores de Unión por la Patria. Este bloque ya había avisado que rechazaba el esquema de reparto de poder que pretendía Villarroel, sobre todo la composición de las comisiones, que el año pasado le habían impuesto una mayoría de 39 senadores. De este modo, la presencia o ausencia de los santacruceños juega un rol determinante. En este contexto, algunos trascendidos lanzados por fuentes muy cercanas a la presidencia del senado señalaban que los sureños pretendían quedarse con la Secretaría Administrativa del Senado, algo que para la vicepresidente era inaceptable.
Por otra parte, un rumor del que se hizo eco el diario La Nación, afirmaba que “Carambia estaba en tratativas con un sector del bloque de Unión por la Patria para ser designado presidente provisional. En este caso, la propuesta habría fracasado por el rechazo del sector ultrakirchnerista de la principal bancada opositora, que no quiso saber nada con quedar usurpando un cargo ubicado en la línea sucesoria en caso de acefalía”.