
Abril arrancó con un nuevo aumento de la nafta y el diésel en todo el país.
Este martes el gobierno nacional oficializó un aumento en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono en el marco de un cronograma de actualizaciones postergadas desde el año pasado y también se definió que otro incremento se aplicará desde el 1° de mayo.
La medida se formalizó mediante el decreto 243/2025, publicado este lunes en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos.
Desde este martes, las principales petroleras aplicaron un nuevo aumento en los precios de los combustibles; y el incremento promedio a nivel nacional fue del 1.75%, sumando un total del 5.85% en lo que va del año.
Esto va en línea de la actualización parcial del impuesto a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono que se incrementaron un 4%, lo que provocó una suba en los surtidores.
La evolución del precio
Desde la llegada del gobierno del Presidente Javier Milei, el precio de los combustibles experimentó una liberalización tras el retraso heredado de la gestión anterior. En la Ciudad de Buenos Aires, el valor de la nafta pasó de $311 en noviembre de 2023 a $1.194 en abril de 2025, lo que representa un aumento nominal del 283,9%%, superando ampliamente la inflación del período, según datos de Surtidores.
El mayor ajuste se produjo en los primeros meses de la nueva administración, para luego alinearse con la evolución del tipo de cambio y la actualización impositiva. Sin embargo, desde mayo de 2024, el Gobierno viene postergando la actualización del impuesto a los combustibles basada en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) con el fin de contener la inflación, aunque esto implicó una pérdida fiscal estimada en más de u$s200 millones mensuales, según la consultora Economía y Energía. De aplicarse la actualización, el precio de la nafta subiría $207 por litro y el gasoil $115.
Caída en las ventas
En febrero de 2025, la venta total de combustibles en Argentina alcanzó 1.309.505 metros cúbicos, reflejando una caída del 4% interanual y del 7,9% respecto a enero, sumando quince meses consecutivos de contracción, según un informe de Politikon Chaco basado en datos oficiales de la Secretaría de Energía.
Las naftas representaron el 58% del total comercializado y el gasoil el 42%. En el segmento de naftas, la versión súper cayó un 4,8%, mientras que la premium aumentó un 11,3%, aunque con menor volumen. En cuanto al gasoil, la caída fue del 7,7%, con una baja del 14,7% en el común, mientras que el premium creció un 5,8%.
A nivel provincial, solo seis jurisdicciones mostraron aumentos en las ventas, con Formosa (+3,1%) y Chubut (+2,4%) a la cabeza. En contraste, 18 provincias registraron bajas, destacándose Río Negro (-13%), la Ciudad de Buenos Aires (-12,8%) y Tucumán (-15,1%).
En 22 de las 24 provincias, la nafta fue el combustible más consumido, excepto en La Pampa y Mendoza, donde el gasoil lideró las ventas.