

Al celebrarse el 43º aniversario de la Gesta de Malvinas, la comunidad de Cañadón Seco honró la memoria de los soldados que murieron defendiendo la soberanía argentina, rindiendo también su homenaje a los veteranos que combatieron tanto en el mar como en el aire, en el archipiélago e incluso a los que protegieron la zona continental.
Previo a la ceremonia que tuvo lugar a mediodía en el Centro Cultural, presidida por el secretario de Gobierno, Carlos Lisoni, hubo un desfile por las calles protagonizado por alumnos de establecimientos educativos y de otras instituciones de la localidad.

Asistieron especialmente invitados oficiales de la Policía Provincial, Prefectura, ex soldados continentales y vecinos en general, sumándose posteriormente Néstor Ocampos, veterano de guerra que reside en Punta Alta (Buenos Aires), tratándose de un suboficial de la Armada que dos horas antes había asistido al acto celebrado en Caleta Olivia.
En ese marco se rindió un respetuoso minuto de silencio en memoria de los más de seiscientos combatientes argentinos que perecieron en la guerra del Atlántico Sur y se entonó el Himno Nacional Argentino y la Marcha de Malvinas, cuyas notas fueron ejecutadas de manera magistral por la Orquesta Típica Infanto Juvenil de la misma localidad.

Además, hubo un especial reconocimiento a la vecina Luisa Bahamonde, consistentes en un diploma enmarcado, como representante de todas las mujeres del paìs y de Cañadón Seco en particular, que tejieron bufandas y gorros de abrigo para los soldados protagonistas de la histórica gesta.
Además, vale recordar, no fueron pocas las vecinas que también llevaron café, mate cocido, pan y tortasfritas a un grupo de soldados correntinos que estuvieron apostados en Cañadón protegiendo instalaciones petroleras, antes de ser trasladados a Malvinas para combatir contra las fuerzas imperialistas del Reino Unido de la Gran Bretaña.

PROHIBIDO OLVIDAR
Las palabras alusivas estuvieron a cargo del ingeniero Carlos Lisoni, quien en principio transmitió un afectuoso saludo del presidente de la Comisión de Fomento, Jorge Soloaga, quien no pudo estar presente por prescripción médica ya que se encuentra recuperando de un delicado cuadro de salud.
Lisoni no dejó pasar por alto que el nuevo aniversario de la recuperación de las Islas Malvinas “llega precedido por una semana en que la violencia se hizo nuevamente presente con la ya tradicional represión de los miércoles a los jubilados”.

A ello sumó la destrucción del monumento al periodista, historiador, investigador y activista de los derechos humanos Osvaldo Bayer “quien hizo visible al público en general la cruenta represión con la que se hizo acallar el justo reclamo de los trabajadores rurales patagónicos” palabras de Bayer referidas al cipayismo y la guerra de Malvinas.
Sostuvo que estos fueron actos de cipayismo como el también el que protagonizara la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, cuando en abril de 2021, enrolada en otro gobierno entreguista de la soberanía nacional, dijo que bien podrían entregarse las Malvinas a cambio de vacunas contra el Covid.

Es más, repudió la actitud del presidente Javier Milei porque manifestó abiertamente su admiración por la fallecida primera ministra británica Margaret Thatcher, a la cual también consideraba como una de las grandes líderes de la humanidad e incluso citó la reciente y deleznable frase del asesor presidencial Demián Reydel al señalar que “el único problema de Argentina es que está llena de argentinos”.
DERECHOS INSOSLAYABLES
Más adelante formuló una síntesis de los derechos argentinos sobre Malvinas que siguen ocupadas militarmente por la Gran Bretaña que luego de la guerra del Atlántico Sur trata de justificar el imperialismo colonialista.

En los tramos finales de su alocución, Lisoni hizo alusión a un reciente reconocimiento que tuvieron los soldados continentales por parte de la Cámara de Diputados de Santa Cruz por haber estado afectados a los llamados teatros de operaciones en su sur del país resguardando posiciones e instalaciones estratégicas como ocurrió en Cañadón Seco con la planta de tratamiento y almacenaje de petróleo.
A ello sumó un reconocimiento a enfermeras de la región y vecinas y vecinos de una u otra manera apoyaron a quienes colaboraron como defensores civiles en la causa por Malvinas. Por último, exclamó que “no podemos llamarnos argentinos sino recordamos cada día la sangre derramada en nuestras Islas. La herida abierta sangra cada vez que alguien intenta negar nuestros derechos soberanos sobre ellas”.