
🔴 Respuesta desde la psicología a la carta del juez Morabito
Como psicóloga, considero que el debate sobre la baja de la edad de punibilidad no puede centrarse únicamente en el castigo, porque el problema de fondo no es la sanción, sino la falta de prevención y contención temprana. El juez Morabito tiene razón en algo fundamental: el castigo llega tarde cuando el Estado no protegió a tiempo a niños y adolescentes.
Desde la psicología del desarrollo sabemos que la infancia y la adolescencia son etapas críticas donde se construyen la identidad, los valores y la capacidad de autocontrol. Si un niño crece en contextos de vulnerabilidad, sin acceso a educación de calidad, sin redes familiares estables y sin acompañamiento emocional, es altamente probable que desarrolle conductas de riesgo. En esos casos, no se trata de “elegir delinquir”, sino de sobrevivir a un entorno que no brinda oportunidades.
En ese sentido, la clave está en invertir en educación y prevención. Una política pública efectiva debería garantizar:
📌 Escolaridad obligatoria de 8 años
No basta con que los niños estén “presentes” en la escuela: es necesario que el sistema educativo sea capaz de transmitir valores, disciplina y habilidades sociales. La escuela es el lugar donde se construye el sentido de pertenencia, la autoestima y la capacidad de proyectarse hacia el futuro.
📌 Educación en valores desde la infancia
La dignidad, el respeto, el mérito del trabajo y el esfuerzo no se aprenden por decreto, sino por repetición y práctica cotidiana. La escuela debe enseñar:
- Responsabilidad
- Autocontrol
- Empatía
- Resolución de conflictos
- Valor del trabajo
Cuando estos valores se incorporan desde temprano, disminuyen las probabilidades de conductas antisociales en la adolescencia.
📌 Intervención temprana
La psicología insiste en que la prevención es más eficaz que el castigo. Detectar situaciones de riesgo (maltrato, abuso, consumo, abandono escolar, violencia familiar) y actuar con programas de acompañamiento, tutorías y apoyo familiar es lo que verdaderamente reduce la delincuencia juvenil.
En síntesis
La baja de la edad de punibilidad puede ser un parche político, pero no resuelve el problema de raíz. Lo que necesitamos es una política educativa fuerte, con inversión real y compromiso social. Porque la delincuencia juvenil no se previene con castigos, sino con oportunidades, contención y educación.
Mag. Karin Hiebaum de Bauer





