
En un gesto que desafía los límites de la diplomacia tradicional, el presidente argentino Javier Milei sorprendió a la comunidad internacional durante el Foro Económico Mundial en Davos 2026 al ofrecer el puerto de Ushuaia al expresidente estadounidense Donald Trump. La propuesta fue presentada como una especie de “moneda de cambio” para la formación de una supuesta “junta de paz” sobre Gaza, un ofrecimiento que ha generado alarma y críticas por igual, tanto dentro como fuera de Argentina.
Ushuaia: de enclave estratégico a ficha de trueque
El puerto más austral del país, históricamente considerado un punto estratégico para la proyección marítima y logística en el Atlántico Sur, se convirtió en una “oferta diplomática” de Milei en un contexto geopolítico complejo. Expertos sostienen que transformar un territorio soberano en instrumento de negociación internacional abre interrogantes sobre la seguridad nacional y la soberanía marítima, especialmente en una región con intereses estratégicos globales.
“La soberanía no puede ser un bien negociable a cambio de favores políticos o simbólicos”, señaló un analista en política internacional consultado por medios locales, en referencia al gesto de Milei.
Intereses detrás del regalo estratégico
Aunque el gobierno de Milei argumenta que la iniciativa busca promover la paz y fortalecer alianzas internacionales, críticos sugieren que detrás del ofrecimiento podrían existir intereses económicos y geopolíticos más amplios:
- Influencia en la región: Ofrecer acceso a un puerto clave podría facilitar la presencia estratégica de Estados Unidos en el Atlántico Sur, algo con implicancias directas en temas de soberanía y control marítimo.
- Negociaciones comerciales y energéticas: Algunos expertos especulan que el gesto podría vincularse a acuerdos de inversión, compras de tecnología o facilidades para empresas estadounidenses en proyectos argentinos.
- Aprovechamiento político interno: Milei, conocido por su estilo disruptivo, podría buscar proyectar una imagen de “jugador global” que actúa fuera de la diplomacia convencional para captar atención mediática y respaldo internacional.
Reacciones y controversia
El ofrecimiento generó un escándalo diplomático:
- Organismos de defensa de la soberanía alertaron sobre la mercantilización del territorio nacional.
- Políticos opositores calificaron la acción como un “acto de entrega estratégica” que pone en riesgo intereses de seguridad y comerciales.
- En el plano internacional, el gesto fue recibido con sorpresa y escepticismo, ya que plantea la pregunta sobre hasta qué punto un presidente puede negociar territorio soberano sin respaldo legislativo ni consenso público.
Un precedente inquietante
El episodio marca un punto crítico en la política exterior argentina. Transformar un puerto soberano en ficha de negociación no solo tiene repercusiones inmediatas en términos diplomáticos, sino que también podría sentar un precedente sobre cómo se concibe la soberanía en la era de la geopolítica mercantil.
Mientras Milei continúa consolidando su imagen como un líder disruptivo y polémico, la oferta de Ushuaia a Trump demuestra que, bajo su administración, los activos estratégicos del país pueden ser tratados como bienes negociables, en un enfoque que mezcla política, economía y espectáculo internacional.


