
Hoy, Partido Popular y Vox prometen en Baleares una supuesta liberalización del suelo. Lo anuncian con grandes titulares, como si bastara una consigna para resolver problemas complejos. Sin embargo, cuando llega el momento decisivo —aprobar los presupuestos que necesitan nuestras islas— ambos partidos han optado por el bloqueo. Porque cuando hay que hacer lo que de verdad importa al pueblo, priorizan su lucha electoral y sus cálculos partidistas.
Lo ocurrido recientemente en Aragón es un serio aviso para toda la política española, y Baleares no es una excepción. El paralelismo es evidente. En Aragón, el 8F dejó una ecuación clara: PSOE -5, Vox +7, y como resultado, más inestabilidad. Gobiernos condicionados, presupuestos en el aire y una ciudadanía que paga las consecuencias de los extremos.
Baleares no puede ni debe repetir ese escenario.
Aquí también hemos visto cómo Vox utiliza los presupuestos como arma política, bloqueándolos no por falta de propuestas, sino por exceso de tacticismo. Y lo más grave es que el PP ha aceptado ese juego, permitiendo que la agenda pública quede secuestrada por una confrontación permanente que nada tiene que ver con las necesidades reales de la gente.
Frente a este panorama, hay una alternativa clara: responsabilidad, estabilidad y acuerdos desde el liberalismo útil. PLIE lo tiene claro: presupuestos garantizados desde el día uno, sin chantajes ni bloqueos. Porque sin presupuestos no hay políticas públicas, no hay inversión, no hay soluciones en vivienda, servicios o economía productiva.
La diferencia es nítida.
Extremos que generan inestabilidad frente a una opción liberal que garantiza gobernabilidad.
Promesas vacías frente a hechos concretos.
Bloqueo frente a responsabilidad.
Baleares necesita estabilidad para avanzar, no más ruido ni experimentos electorales. La experiencia de Aragón demuestra que jugar con fuego acaba quemando a las instituciones y, sobre todo, a los ciudadanos. Aquí todavía estamos a tiempo de elegir otro camino.
Liberalismo es estabilidad.
Estabilidad es futuro.


