Jorge Ávila, espera concretar en esta semana la firma de un compromiso.

Buenos Aires
Después de un largo tiempo en el que peligró la continuidad de las actividades, los trabajadores petroleros de Chubut están a días de sellar un acuerdo con las empresas y el Gobierno para revertir la parálisis del sector, que amenaza con llevarse puestas sus fuentes de ingresos.
El giro fue de 180 grados en menos de tres semanas, en las que medió el drama de las inundaciones que afectaron, principalmente, a la ciudad de Comodoro Rivadavia.
El Sindicato de Petróleo y Gas Privado del Chubut, que conduce Jorge Ávila, espera concretar en esta semana la firma de un compromiso por el que las compañías acepten abonar subsidios a los cerca de 1800 trabajadores marginados en los últimos meses por la caída en la actividad y mantengan al resto del personal por al menos seis meses.
El encuentro sectorial se había adelantado para el miércoles pasado, en la víspera de los feriados por Semana Santa, pero finalmente se concretaría en la próxima reunión de la Mesa de Energía Chubut, que habitualmente se realiza en Buenos Aires todos los jueves.
A fines de marzo, la tensión verbal había escalado hasta un punto que parecía de no retorno. El gobernador provincial Mario Das Neves había dicho que el ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren, es un “impresentable” y le había pedido la renuncia, ya que en su entorno entienden que desde el gobierno nacional abandonaron a su suerte a los petroleros del sur de la Patagonia, frente al cada vez mayor impulso que le dan a Vaca Muerta.

Clima
Las intensas lluvias caídas en Comodoro Rivadavia a principios de abril jugaron un papel preponderante en la situación, al darle tiempo a las negociaciones y desviar la atención del sector a las pérdidas provocadas por las inundaciones.
Forzados por estas urgencias, los representantes laborales matizaron el plan de lucha prometido para la primera semana del mes, que incluía el cese de actividades y la adhesión al paro de la CGT. Ávila, un sindicalista de perfil combativo, se mostró colaborativo y más propenso al diálogo, luego de firmar una solicitada en la que acusaba a las empresas y al gobierno nacional de desinvertir en Chubut.
Entre otras cosas, las diferentes visiones en Energía respecto a los yacimientos convencionales de petróleo y, en concreto, sobre la cuenca del Golfo San Jorge, motivaron el alejamiento del subsecretario de Recursos Hidrocarburíferos, José Luis Sureda.
El ahora ex funcionario considera erróneo concentrarse solamente en los pozos no convencionales de Neuquén.
Pan American Energy (PAE), con aproximadamente el 55% de la producción chubutense de petróleo, e YPF, con cerca del 25%, son las empresas responsables de que prospere el acuerdo, alcanzado en una ventana de recuperación del precio del crudo.
En este mes, el precio del barril en Texas saltó de u$s 48 a u$s 53 y devolvió el optimismo a los operadores de que finalmente se cumplan con las previsiones de tener en la segunda mitad del año precios internacionales entre los u$s 55 y los u$s 60 por barril.
El Golfo San Jorge produce el crudo Escalante -pesado-, que se destina a la exportación por sus dificultades de refinar a nivel local. Actualmente, por el acuerdo sectorial firmado en enero, se negocia a u$s 47,70 por barril y bajará a u$s 47 a partir de julio, para converger a precios internacionales.