Pese a haber tenido la experiencia de todo el 2020, y con muchos distritos con protocolos sanitarios aprobados para el inicio de clases, en esta provincia todo es incierto.
Por lo que trascendió lo que se “pensó” para este año es: presencialidad de “una hora” y continuidad de clases virtuales.
Oficialmente se informó que el próximo 1 de marzo dará inicio el ciclo lectivo en la provincia de Santa Cruz, pero no se dieron certezas respecto a la modalidad; esto es presencial o virtual.

1604763581 171938 1604764020 noticia normal recorte1

Foto ilustrativa.-

De este modo, el gobierno de la provincia da a entender que las clases volverían en el marco de una “nueva normalidad”, sin demasiadas precisiones, y apenas si se deja trascender la fecha, a dos semanas del supuesto comienzo del ciclo lectivo.
Mientras en algunos distritos las clases se iniciaron con estrictos protocolos, resolviendo que la “presencialidad” sería sostenida (como en el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires), en Santa Cruz todo estaría sujeto nuevamente a la improvisación. Esto se desprende de las pocas precisiones que dio el director regional de educación Zona Norte, José Alonso.

Incertidumbre

En diálogo con la FM Radio 21, Alonso admitió que hay “incertidumbre” de cara al inicio de clases. Lo que no se explica, es cómo durante los meses de receso no se pudo diseñar un protocolo que genere confianza y no se avanzó con el dialogo de los sectores intervinientes; comunidad educativa, docente y padres.
“Sabemos de la incertidumbre y de algunas dudas que se puedan generar, pero estamos trabajando mucho como lo hicimos desde el inicio de la pandemia”, indicó el funcionario. Sobre esto, queda expuesta una realidad: durante el 2020, más de la mitad de los alumnos y estudiantes santacruceños carecieron de los recursos tecnológicos para hacer frente a los requerimientos y exigencias de las “clases virtuales”, y los docentes se vieron sobrecargados para llevar adelante sus tareas. Los resultados de estas carencias y la evidente falta de organización a nivel provincial, hizo que diversos criterios y directivas disimiles, derivaran en gran parte del esfuerzo educativo y quedara en manos de los propios padres; algo que se vio reflejado en el “fastidio y las quejas” en las redes sociales.

Prioridades: igual que 2020

No pareciera que los criterios y prioridades vayan a modificarse este año y esto queda claro al escuchar a Alonso: “hay que tener en cuenta que nosotros seguimos en pandemia”. Con esta frase, quedaría expuesto es que en vez de generar un protocolo en base a la experiencia del 2020; el factor “sanitario” será el que mande sobre la necesidad del derecho a la educación.

f608x342-140734 170457 0

José Alonso, director regional de educación zona norte.-

“Antes que nada está la preservación de la vida y la salud de cada uno de los integrantes de la comunidad educativa”, destacó Alonso al respecto. Tal vez bastaría con recordar aquella frase del Presidente de la Nación, Alberto Fernández que dijo que la vida estaba sobre la economía. Un año después, quedó demostrado que no se protegió ni lo uno ni lo otro; la economía enfrenta una severa crisis y la protección de la vida queda a criterio de los funcionarios de turno.
Es evidente que en materia de educación ocurre lo mismo.

Condicionamientos

El inicio a clases presenciales estará sujeto a “las condiciones epidemiológicas de cada localidad. Cada zona de la provincia tiene sus propias especificidades, asique desarrollaremos las actividades atendiendo a lo que nos diga la autoridad de aplicación que es el Ministerio de Salud y los COE (Comité Operativo de Emergencia) locales”, explicó.
Por otra parte, la vacunación de los docentes no tiene fecha precisa de inicio, y pese a que se indica que sería entre abril y mayo, como en todo lo que rodea a las políticas de gobierno en torno a la pandemia, no hay certezas.
Según Alonso, en el inicio del ciclo habría “una presencialidad efectiva con algunos alumnos que van a poder retomar las clases, siempre y cuando se salvaguarden, se cuiden y se tomen todos los recaudos para garantizar la salud de cada uno de nosotros”. En este contexto, aclaró que la “virtualidad” va a seguir.

Protocolos

Según los protocolos las aulas deben estar ventiladas y los establecimientos deberían contar con un suministro constante de agua; algo que en ciudades como Caleta Olivia es poco probable que ocurra.
En materia de prevención Alonso indicó que se compraron termómetros y barbijos, que estarían puestos a disposición de las escuelas.
El protocolo será similar al que se implementa a otros niveles, como en el sector comercial y en la atención al público en general.
“Se toma temperatura en el ingreso, se revisa que se lleve barbijo, colocación de alcohol en gel y distancia entre 1,5 metros y 2 metros. No puede haber contacto entre los alumnos en el ámbito educacional. Los docentes deben mantener la misma distancia, concurrir con barbijo, utilizar alcohol en gel”, sintetizó el funcionario.
Más allá del anuncio, lo que queda claro es que la denominada “presencialidad” será casi un acto simbólico, ya que se estima que un grupo de no más de 8 alumnos por aula estará entre una hora y una hora y veinte minutos. “Al ser corto el tiempo de permanencia, no habría recreos, y si existieran no podrán coincidir con los de otra división”, aclaró Alonso.