La actriz atraviesa una nueva lucha contra la enfermedad que la aqueja desde hace una década.

Reconocida por su trabajo como actriz y realizadora, Shannen Doherty saltó a la fama cuando trabajó en los años 90 del siglo pasado en el hit Beverly Hills, 90210 y en otras películas pensadas para la pantalla chica. Por su parte, desde hace diez años batalla contra una enfermedad que fue extendiéndose por diferentes partes de su cuerpo. Primero fue diagnosticada con cáncer de mamas y luego tuvo un tumor en el cerebro que ahora se ha extendido a sus huesos. Esto la ha llevado a someterse a más de una cirugía o tratamientos médicos y ni hablar de las internaciones y las rehabilitaciones. Estas situaciones la han mantenido por fuera de los sets de filmación, pero ahora tomó la decisión de compartir sus experiencias en exclusiva a la revista americana People, con el título en tapa de “No quiero morir”. 

“No he terminado con la vida, no he terminado de amar, tampoco he terminado de crear, todavía no he terminado con la esperanza de cambiar las cosas para mejor… Simplemente no he terminado”, dijo. Asimismo, avizoró que trabaja en una producción literaria que ya tiene su versión en formato podcast, titulado Let’s be clear, en el que habla de su vida, de su carrera y de la enfermedad que la aqueja, pero también de cómo la batalla, el amor de sus amigos y familiares la ayudaron a salir adelante. La mujer que estuvo casada por doce años con el fotógrafo Kurt Iswarienko afirma: “Sé que suena cursi, pero estás más consciente de todo y te sientes muy bendecido. Somos las personas que más queremos trabajar, porque estamos muy agradecidos por cada segundo, cada hora, cada día que podemos estar aquí”. 

Por otro lado, se encuentra sorprendida de que aún no haya una cura contra la enfermedad, por lo que está dispuesta a ayudar siendo parte de ensayos clínicos que tengan como fin la búsqueda de nuevos tratamientos. Por otro lado, asume: “La gente simplemente asume que eso significa que no puedes caminar, que no puedes comer o que no puedes trabajar. Te jubilan inmediatamente y no es así, somos vibrantes y tenemos una perspectiva muy diferente de la vida. Somos personas que queremos trabajar, abrazar la vida y seguir avanzando. Cuando te preguntas: ‘¿Por qué tuve cáncer?’ o ‘¿Por qué volvió mi cáncer?’ Eso te lleva a buscar un propósito más grande en la vida”. 

Qué es el cáncer de mama metastásico en huesos

A Shannen Doherty le diagnosticaron un cáncer de mama por primera vez en 2015, y dos años más tarde entró en remisión. Desde entonces se ha sometido a radioterapia, quimioterapia y a una mastectomía, y continúa en tratamiento. Desgraciadamente, en 2020 descubrió que la enfermedad había regresado y hace unos meses anunció que se había extendido hasta el cerebro. “El cáncer de mama metastásico en los huesos se refiere al cáncer que se origina dentro del tejido mamario, pero que se disemina a los huesos”, explica la revista especializada Medical News Today. 

En este contexto, en las personas con cáncer de mama se desarrolla un tumor metastásico cuando las células cancerosas se desprenden del seno y se unen en una parte diferente del cuerpo. En el caso del cáncer de Shannen Doherty, esto se ha producido en los huesos. Por su parte, tal y como informa Medical News Today, el cáncer metastásico en los huesos puede traer consigo una disminución en la calidad de vida de una persona y puede ser fatal. Sin embargo, en este tipo de patologías cada caso es un mundo, por lo que algunas personas siguen viviendo una vida plena y larga después del diagnóstico. Además, la gravedad de los síntomas que experimenta una persona depende del tamaño de los tumores metastásicos y del lugar del cuerpo donde se encuentren. 

Por último, cada caso concreto tendrá unas alternativas de tratamiento diferentes, que determinarán su pronóstico y su calidad de vida. Según diversos estudios, la tasa media de supervivencia a un año para las personas diagnosticadas con cáncer óseo metastásico oscila entre el 40 y el 59 por ciento. No obstante, la Sociedad Americana Contra el Cáncer (ACS, por sus siglas en inglés) informa que las personas afectadas por cáncer de mama en fase avanzada tienen una probabilidad del 28 por ciento de sobrevivir al menos otros cinco años.