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Río Gallegos
El gremio dijo, que lo que se ofreció en la “central” es una propuesta “tramposa y mentirosa” para el bolsillo y pidió al trabajador que “analice a conciencia” la situación porque su salario estuvo dos años congelado.
Asimismo, sostuvo que sino fuera por la presión de APROSA, la ley 1795 quedaba afuera de toda propuesta salarial.
De todas maneras, nadie comprende que se haga una paritaria donde se hable de salud, y no se haga ingresar a los representantes legales de los profesionales del sector.
Quedó claro que Alicia Kirchner se “rehusa” a dialogar con APROSA para no solucionar “nada”.
Luego de la paritaria central, el gremio de los profesionales de la salud dijo que lo que firmó en esa negociación “no representa las necesidades de los trabajadores”, ya que es una ilusión óptica que tuvo “complicidad” para engañar al bolsillo de los que verdaderamente le dan una mano al sistema para levantarlo del piso. Para el gobierno, “tener un pesito más, es castigar al trabajador haciéndolo trabajar más”, argumentaron.
En este contexto el gremio analizó la oferta y en este marco de inflación que superaría el 40%, con un dólar a casi $40, “para Alicia Kirchner la oferta es un vuelto” porque la coparticipación y las regalías mensuales en una economía dolarizada, van a engrosar las cuentas provinciales, producto de esta megadevaluación donde a la gobernadora no se la escuchó decir nada negativo en las últimas semanas sobre este rumbo económico que está tomando el país.

Sin mejoras
Al respecto, APROSA explicó que al gobierno, esta oferta salarial no le modifica su presupuesto, porque el objetivo de “la propuesta no es mejorar los sueldos” sino zanjar el grave error de haber permitido el éxodo de profesionales que sufrió el sistema de salud a causa de la defectuosa gestión política de su responsable.
Es decir, buscan que los profesionales retornen al sistema “full time” con salarios muy distantes de la mayoría de las provincias y del sector privado, replicando un viejo esquema que ya les fracasó, porque quedó demostrado que la partida de los profesionales del sistema, y del traspaso a partime, se debe a que nadie está dispuesto a verse explotado en un contexto de “incertidumbre”.
En síntesis, lo único positivo es que la presión de APROSA dio como resultado que se hable de la ley 1795 en la última paritaria central. Más allá de esto, los trabajadores tenemos que tomar conciencia que “no hubo mejora salarial” ya que “Alicia Kirchner estampó su renuncia a la justicia social”, quien “va tomada de la mano” con el gobierno nacional, ajustado salarios, recortando beneficios y desconociendo derechos laborales.
De todas maneras, quedó en que claro, que la gobernadora perdió una “oportunidad histórica” para hablar de esta actividad y de sus problemas, porque “esquivar el diálogo hacia este gremio no es un beneficio político” sino un daño profundo al corazón de la salud pública y a las verdaderas mejoras que merecen los trabajadores del sector