El juez penal, Daniel Césari Hernández, que antes de fin de año volverán citar a personas.

Río Grande
El juez penal de Río Grande, Daniel Césari Hernández, anticipó en una entrevista con el Diario del Fin del Mundo que antes de fin de año volverán citar a personas que ya declararon en el expediente, y citarán a otras que nunca comparecieron.
También se ordenarán otras medidas de prueba. Es debido a una “reevaluación completa” de la causa, que tiene más de 13 mil fojas. En el último año se constataron 19 denuncias sobre niñas parecidas a Sofía. “No bajamos los brazos”, afirmó el magistrado.
El juez penal confirmó que 10 años después de la desaparición de Sofía Herrera se dispondrán nuevas declaraciones testimoniales y se ordenarán medidas de prueba para intentar avanzar en el esclarecimiento del caso.
El magistrado realizó este anuncio durante una entrevista exclusiva con EDFM, en la que también reveló que desde mediados de este año, el juzgado realiza una “reevaluación completa” de la causa, en busca de indicios que podrían haberse pasado por alto en los comienzos de la investigación.
El juez que tiene a su cargo el expediente de Sofía desde el 10 de agosto de 2017 (poco más de un año) explicó que ese análisis se lleva a cabo “lentamente” y observando “dato por dato y testimonio por testimonio”.
“Hemos dispuesto tres o cuatro medidas que se mantienen en resguardo por razones obvias, entre ellas la convocatoria de testigos, algunos que ya han declarado previamente y otros que nunca fueron citados”, precisó.
“El cerebro humano va cambiando su forma de procesar las ideas. El alejamiento efectivo del evento produce que las emociones se vayan modificando y quizá nos permitan obtener testimonios de formas que no fueron obtenidos en su momento. Creemos que lo podremos hacer antes de fin de año”, señaló Césari Hernández, y agregó que también se evalúa enviar muestras de ADN de Sofía a distintos organismos nacionales de derechos humanos para facilitar las tareas de verificación de identidad.

Fojas
Al referirse a la cantidad de fojas que contiene el expediente en la actualidad, señaló que “el expediente principal tiene 24 cuerpos, es decir 6175 fojas. Después está el expediente de incidentes con terceras personas, o sea todas las actuaciones paralelas que se van desarrollando en la investigación a partir de llamados, denuncias o envíos de información sobre Sofía. Esos son 31 cuerpos más, 6459 fojas. Y por último el incidente formado a partir de la llamada “vidente” Verónica Contreras, que tiene 458 fojas. En total son cerca de 13 mil fojas”.
Sobre la situación de la vidente Contreras, sostuvo que “desde mi asunción se ampliaron pericias psiquiátricas sobre su persona porque las que había no eran suficientes. Era una situación que debía tener un cierre porque el accionar de esta mujer incidía negativamente en la investigación, y también formaba falsas expectativas en la opinión pública. Sin contar que afectaba con un plus de dolor a la familia de Sofía”.
“El resultado de las pericias me llevó a la conclusión, a los pocos meses de haber asumido, de que esta persona jurídicamente no puede ser imputable en la causa. Un médico confirmó que padece delirios místicos y alucinaciones, es decir, que tiene las facultades mentales alteradas. El expediente llegó a su fin con la declaración de inimputabilidad de la señora. De esta manera, salió definitivamente del ámbito de la investigación”.
“Cuando se declaró inimputable a la señora Contreras, aproximadamente en septiembre del año pasado, comenzó a aparecer el rumor de un posible ataque a la familia de Sofía. Porque esta mujer tenía seguidores y detractores, y entre los primeros proponían acciones de posibles agresiones contra la familia. El tribunal advirtió que había una situación de riesgo y por eso dispuse una consigna policial de 24 horas en la puerta de la casa (de la familia) por 150 días. Algo llamativo fue que a pesar de esta protección, la mamá de Sofía se presentó ante el tribunal a pedir que levantáramos la medida, algo a lo que yo no hice lugar”.

Actuaciones
“Se investigaron, en total, 19 denuncias, todas surgidas de llamados, fotos, notas o documentación remitida a través del sitio web oficial de la búsqueda (www.sofiaherrera.com.ar) o por la policía a través de sus diferentes jurisdicciones. Todas hacían referencia a una niña parecida a Sofía”, dijo al referirse a las actuaciones relacionadas con la búsqueda de Sofía se llevaron a cabo desde que se hizo cargo de la causa.
Agregó que en estos casos “se activaron los mecanismos de investigación, intervino la policía y el juzgado. En cada caso se constató que no se trataba de Sofía. Muchos eran repeticiones de otras denuncias anteriores. La más importante sucedió a finales del año pasado, cuando se ordenó un allanamiento en la ciudad de Resistencia, Chaco”.
¿Por qué fue la más importante?, le consultaron desde el Diario del fin del Mundo y consideró que “no le puedo dar datos precisos porque se trata de una menor ajena al caso. Pero nos decían que era una niña que vivía muy retraída, como ocultada por la familia. A los padres no se le conocían hijos y habían aparecido con la chica. Pero después se constató que esa menor estaba correctamente adoptada por la familia. No es que quedó en la nebulosa, simplemente no era”.
La causa tuvo un solo imputado que fue el cuidador del camping donde desapareció Sofía, luego sobreseído. ¿es correcto?
“Es correcto. En este momento no hay ningún imputado. Y la inexistencia de un imputado es, precisamente, lo que permite que la causa pueda progresar. Porque si hubiera un imputado correrían los plazos de una prescripción. Es decir que contrariamente a lo que pueda suponerse, es un elemento positivo para la investigación”.
10 años después de desaparecida Sofía ¿es posible todavía pensar en que la encuentren?, se le consultó al magistrado, y aseveró que “”imposible es una palabra que no puedo utilizar en el marco de una investigación que todavía está abierta. Nosotros sabemos que la niña desapareció, ni siquiera sabemos de qué modo. Entonces son muchos los interrogantes que hay que ir superando. Por supuesto el tiempo atenta contra el caso. Sería irracional negarlo. Pero si yo dijera que no hay ninguna esperanza, el código procesal me da las herramientas para cerrar la causa. Sin embargo yo creo que se puede, y pongo toda la predisposición de mi parte y tengo toda la colaboración de la policía y de las autoridades del gobierno, para avanzar hacia la verdad. Hay que seguir investigando, y nunca bajar los brazos”.