Además hubo un gasto de $410.633 millones y viajaron 6,7% más de personas que en 2022.
En total fueron 5,5 millones los turistas en la temporada de invierno 2023, incluyendo 600 mil extranjeros, una marca inédita. El desembolso promedio diario alcanzó los $16.490 por persona, es un 29% más que el año pasado a precios constantes, y la estadía media subió a 4,5 días. La incidencia del visitante internacional fue determinante en estas cifras.
Las vacaciones de invierno alcanzaron valores récord, tanto en turistas nacionales como internacionales. Viajaron 5,5 millones de personas por el país, esto representa un 6,7% más que el año pasado, y gastaron $410.633 millones en las ciudades que integran el circuito turístico nacional. El impacto económico fue 54,7% mayor que en 2022 a precios constantes.
Los números de las vacaciones 2023, elaborados por CAME en base a información brindada por entidades de provincias y municipios, reflejan un mes de julio muy bueno con altos niveles de consumo, con la nieve como lo más convocante. Pero también con la sorpresa de más presencia de turistas que el año pasado, especialmente en ciudades que habitualmente no eran muy visitadas.
Por la presencia del turista internacional, que representó el 11% del total de viajeros del mes, la estadía media subió de 4 días en 2022 a 4,5 este año y el gasto diario promedió los $16.490, que a precios reales (es decir, descontando la inflación) fue 28,9%, superior a la temporada anterior.

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Se estima que 600 mil turistas de decenas de nacionalidades arribaron a la Argentina y gastaron 430 millones de dólares. Al dólar oficial, significaron $121.690 millones, o $29.200 diarios por persona, estimando una estadía promedio de 7 días.
Mar, termas, montañas, nieve, campo, fueron todas opciones elegidas, por quienes buscaron ocio y recreación. Pero como siempre, los turistas se movieron en función de la oferta de actividades recreativas, deportivas y culturales, que abundaron en cada rincón de las provincias.
Hubo récord de ingresos de uruguayos, chilenos, brasileños y paraguayos, además de visitantes europeos y otros países del mundo. Solo desde Uruguay y Chile se cree que ingresaron el doble que en julio del año pasado.
Fue destacable también los miles de excursionistas, que con un gasto promedio de $6.000 cada uno, viajaron de una ciudad a otra durante las vacaciones.
Región

En Chubut las vacaciones dejaron un buen impacto económico. En Puerto Madryn, donde se concentró el mayor porcentaje de turistas, el hospedaje promedió el 70% con una estadía de 4,8 noches. La mayoría arribó desde la provincia de Buenos Aires y CABA, seguido por la Región Patagónica. En tanto, el turismo extranjero creció exponencialmente y la mayoría provino de Chile y Canadá. Hubo encuentros convocantes como la reunión gastronómica y cervecera Madryn Comestible, que cumplió su 31º edición y concentró una variada propuesta. También, desde el 11 al 26 de julio se destacaron visitas guiadas a la empresa de aluminio Aluar y su Parque Eólico. Además, Esquel, Península de Valdés, Trelew, y Lago Puelo, fueron otras localidades muy visitadas.

Neuquén. Entre el 3 y 23 de julio, 78.461 turistas visitaron la provincia dejando ingresos por más de $14.000 millones, según el Observatorio de Datos y Estadísticas de la provincia. Los niveles de ocupación promediaron el 85% en los centros invernales mientras que en toda la provincia se registraron 280.298 pernoctes en esas tres semanas, generados por el 58% de ocupación en plazas y el 64% en habitaciones, registros similares al mismo período del año 2022. San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Caviahue, Villa Pehuenia, Junín de los Andes, Aluminé y Zapala entre las ciudades más concurridas. Los centros de ski trabajaron muy bien, con miles de esquiadores que ingresaron por día a Chapelco y Caviahue. El gasto promedio diario rondó los $25 mil.

Río Negro. Con excelentes nevadas, la provincia tuvo un invierno muy bueno, a pesar de que sobre el final del mes el tiempo no ayudó. Bariloche, como es habitual, fue lo más concurrido y uno de los destinos más elegidos de la temporada. Tuvo 95% de ocupación en el mes, con la mayor afluencia en la tercera semana, cuando confluyeron todas las provincias en vacaciones. Todas las ciudades turísticas de la provincia trabajaron a capacidad casi completa este invierno, especialmente los fines de semana, destacándose El Bolsón, con números récord y 80% de ocupación, Las Grutas, Viedma y Villa Regina. Sin Bariloche, el gasto promedio diario rondó los $14.000.

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Santa Cruz. Más de 25 mil turistas llegaron a la provincia en vacaciones, con mucha concentración de gente en la zona del Parque Nacional Los Glaciares. Localidades como Río Turbio y Río Gallegos tuvieron mucho tránsito de visitantes. Las 15 mil plazas hoteleras de la provincia quedaron casi colmadas los fines de semana, con El Calafate como el destino de mayor permanencia. Hubo eventos de mucho público como la Fiesta de la Nieve en Río Turbio. Los centros de esquí trabajaron a pleno.

Tierra del Fuego. La provincia invitó a los turistas con propuestas de esquí, snowboard, paseos en snowcat y en trineos tirados por perros, caminatas con raquetas, excursiones nocturnas y el saboreo de los sabores fueguinos. El Cerro Castor fue muy concurrido, y este año contó con una nueva pista y sala de bombeo que permitió tirar más nieve. También fue muy convocante la tradicional bajada con antorchas desde el cerro, que culminó con residentes y visitantes disfrutando la Fiesta Nacional del Invierno. Hubo demostraciones de patinaje sobre hielo y hockey, esculturas en nieve, y clases de encerado de tablas para esquiadores. Esas propuestas se sumaron a las actividades convencionales como navegaciones, visita al Parque Nacional, paseos en tren, sobrevuelos en helicóptero y buceo en el Canal Beagle. En los centros invernales ubicados en el Valle de Tierra Mayor se pudieron disfrutar jornadas al aire libre con distintas actividades. La provincia recibió tres vuelos semanales directos con Córdoba y Salta, además de las frecuencias diarias con Buenos Aires y la conexión directa entre Ushuaia y San Pablo, que fue uno de los pilares para cubrir la alta demanda de turistas brasileros que buscaron conocer el fin del mundo.