Graben (en alemán: zanja, foso) es una de las calles más importantes del Innere Stadt, el centro de la ciudad de Viena, Austria. Empieza en Stock-im-Eisen-Platz, junto al Palais Equitable, y termina en la intersección de Kohlmarkt y Tuchlauben. En el centro de Viena hay otra calle llamada Tiefer Graben («zanja profunda»), que es cruzada por Wipplinger Straße mediante el célebre Hohe Brücke, un puente a unos diez metros por encima del nivel de la calle.

En el distrito más famoso de Viena, los bulevares peatonales Kärntnerstrasse y Grabenstrasse guían al visitante a monumentos como la Ópera Estatal de Viena (Wiener Staatsoper), la emblemática Catedral de San Esteban de Viena (Stephansdom) y el Palacio Imperial de Hofburg, antigua residencia de los Habsburgo. Recorre calles laterales como Annagasse y Weihburggasse, y las Seilergasse y Habsburggasse de Graben, para familiarizarte con el centro. En Hofburg, no te pierdas tampoco los salones imperiales y el Museo Sissí. Plazas como las de Am Hof y Freyung, con frecuencia, albergan hermosos mercados de temporada y de antigüedades.

Origen

Graben hacia el noroeste, ca. 1900.

El origen de Graben se remonta al antiguo campamento romano de Vindobona. La muralla suroeste del asentamiento se extendía a lo largo de los actuales Graben y Naglergasse; antes de la muralla se dispuso un foso (Graben). Este foso siguió existiendo frente a las murallas medievales. A finales del siglo xii, la ciudad fue ampliada por los Duques de Babenberg. En esta época, el foso fue rellenado y nivelado. Graben se convirtió así en una de las primeras calles residenciales de la ampliación de la ciudad. En esta zona de la ciudad aún había disponibles grandes zonas sin urbanizar, lo que probablemente contribuyó a que se haya conservado el nombre Graben hasta la actualidad.

Edad Media

Todavía puede apreciarse el carácter de esta ampliación de la ciudad en la diferencia entre los edificios situados al norte y al sur de Graben. Los edificios del lado norte (el de la ciudad antigua) han permanecido irregulares hasta la actualidad, y solo una estrecha calle lateral sale de Graben hacia el norte, la Jungferngässchen, que da acceso a la Iglesia de San Pedro. Por otro lado, se construyeron cinco calles laterales regulares al sur del Graben en el siglo xiii, llamadas Obere Bräunerstraße (conocida actualmente como Habsburgergasse), Untere Bräunerstraße (Bräunerstraße), Färberstraße (Dorotheergasse), Laderstraße (Spiegelgasse) y Reifstraße (Seilergasse). Aunque al principio estas calles permanecieron relativamente sin urbanizar, la situación cambió rápidamente.

Según el historiador Karl Oettinger, Graben sustituyó al Hoher Markt y a Wipplingerstraße como la arteria principal de Viena. La nueva ruta conducía supuestamente desde Am Hof hasta Stock-im-Eisen-Platz pasando por Bognergasse y Graben, girando en este punto en dirección a la Catedral de San Esteban, pasando posteriormente por Rotenturmstraße para alcanzar la Wollzeile. Por tanto, el tráfico ya no necesitaría pasar por el mercado principal en Hoher Markt. Sin embargo, debido a que en la época había pocas razones para ir en dirección a la Schottentor, esta teoría se ha disputado.

En esa época, Graben contenía principalmente casas de madera, lo que produjo una catástrofe el 23 de marzo de 1327: se desencadenó un incendio en la casa de Wallnerstraße de un sacerdote de la Catedral de San Esteban, Heinrich von Luzern, y se propagó rápidamente por el Kohlmarkt hasta Graben, destruyendo completamente la zona. El Rey Federico el Hermoso participó en las labores de rescate. En aquella época, Graben aún no era un lugar de residencia de la nobleza; parece que sus residentes eran principalmente suabos, que habían llegado a Viena en la época de Rodolfo I. El único edificio conocido de esta época es el Freisingerhof.

I

A principios del siglo xiv, se construyeron casas en ambos extremos de Graben. Esto provocó la construcción de Paternostergässchen, una extensión de Naglergasse, en el extremo noroeste, y en el extremo suroeste del Grabengasse y la estrecha Schlossergässchen, donde los trabajadores del metal (Schlosser) construyeron sus talleres. También se podía encontrar aquí a otros artesanos, como los herreros. La estrechez de Schlossergässchen era una fuente de continuas críticas por obstruir el flujo del tráfico. Como consecuencia de estas nuevas construcciones, Graben pasó a ser vista más como una plaza que como una calle. Sin embargo, todavía no era una dirección exclusiva, particularmente debido a que la llamada Mörung empezaba allí. Esta fue una corriente de agua usada para la eliminación de aguas residuales, lo que daba lugar al correspondiente mal olor. Con el tiempo, sin embargo, varios dignatarios locales se trasladaron a vivir en Graben, en primer lugar principalmente la rica burguesía.